Los costes laborales representan una parte importante de los gastos operativos de las instalaciones de procesamiento poscosecha. En las líneas que trabajan con tubérculos y otras hortalizas, el número de operarios necesarios depende no solo del volumen procesado, sino también de la distribución de los equipos, la coordinación entre las distintas fases y el grado de automatización.
Wyma Solutions aborda esta cuestión en un análisis sobre los factores que influyen en las necesidades de personal de las centrales de envasado. La empresa señala que la disponibilidad limitada de trabajadores estacionales y el aumento de los salarios están reforzando el interés por soluciones que permitan mantener el rendimiento con menos intervenciones manuales.
Las mesas de inspección y las estaciones de clasificación manual suelen requerir una elevada presencia de operarios. En ellas, los trabajadores revisan los productos para detectar defectos, daños o diferencias de tamaño. A medida que aumenta la velocidad de procesamiento, también puede crecer el personal necesario para mantener los estándares de calidad.
El envasado manual y la paletización constituyen otros puntos de elevada demanda de mano de obra. Wyma indica que determinadas operaciones de envasado de zanahorias y chirivías pueden necesitar entre tres y cuatro personas por mesa de envasado. A estas tareas se suman las labores de limpieza, retirada de tierra y gestión de residuos, que pueden consumir horas de trabajo adicionales cuando los sistemas de agua no están bien integrados.
La disposición y la secuencia de los equipos influyen directamente en la eficiencia. Cuando las máquinas tienen capacidades diferentes o el producto se acumula entre etapas, los operarios deben intervenir para regular el flujo y resolver los cuellos de botella.
Wyma destaca la importancia de coordinar la recepción, el lavado, el pulido, la clasificación por tamaño y el envasado. Entre sus ejemplos figura la tolva Evenflow, que utiliza sensores y una cinta transportadora para mantener una salida más constante de producto y reducir la necesidad de ajustes manuales entre las fases de lavado y clasificación.
La distribución física también importa. Las configuraciones compactas y organizadas de forma lógica pueden reducir los desplazamientos del personal entre las zonas de inspección, envasado y eliminación de residuos, aprovechando mejor el tiempo de trabajo.
La clasificación óptica es una de las tecnologías que Wyma identifica como una posible vía para reducir la dependencia de la inspección manual. La empresa cita el sistema Flikweert Quality Grader, que analiza imágenes de los productos para evaluarlos según parámetros de calidad definidos. De este modo, los operarios pueden concentrarse en los casos que requieren intervención en lugar de revisar manualmente toda la producción.
Otra aplicación es el recortador óptico Vege-Trimmer, diseñado para automatizar el corte de hojas, puntas y rabos de zanahorias y chirivías mediante mediciones ópticas. Según Wyma, esta tecnología puede reducir la necesidad de recorte manual y limitar las pérdidas derivadas de cortes excesivos.
La automatización del flujo mediante sensores, cintas de velocidad variable y volcadores automáticos de contenedores también puede disminuir las tareas de supervisión constante y ayudar a mantener el funcionamiento de la línea.
Los costes laborales no se limitan a las tareas directamente relacionadas con el producto. La limpieza de sumideros, la retirada de tierra y el mantenimiento de la calidad del agua pueden generar una carga adicional si no existen sistemas adecuados de tratamiento y gestión de residuos.
Wyma señala que sus sistemas de reciclaje de agua de tres etapas han logrado reducir el consumo de agua dulce hasta un 70 % en instalaciones operativas, aunque el resultado depende del cultivo, el rendimiento y la configuración de cada instalación. La empresa también destaca soluciones para separar los sólidos sedimentables y facilitar su retirada.
Antes de incorporar nuevos equipos, Wyma recomienda realizar una auditoría de mano de obra por etapas, registrar cuántas personas trabajan en cada punto e identificar las tareas repetitivas y los lugares donde se acumula el producto. Este análisis permite detectar si las necesidades de personal responden a una exigencia real del proceso o a problemas de diseño y coordinación.
La empresa ofrece servicios de revisión y diseño integral de líneas para identificar oportunidades de mejora mediante cambios en la disposición de los equipos, la automatización y el ajuste de las capacidades de procesamiento.
El planteamiento de Wyma es que la reducción de costes laborales no depende únicamente de disminuir la plantilla, sino de diseñar procesos que requieran menos intervenciones manuales para alcanzar el rendimiento previsto, manteniendo la calidad del producto.