IRTA y Agricultura de precisión: El proyecto AlertFlors ha desarrollado un modelo epidemiológico (Warning System) que cruza la fase fenológica de la floración, la presencia del hongo Monilinia y las condiciones meteorológicas locales, permitiendo optimizar las aplicaciones y recortar a la mitad el número de intervenciones químicas sin perder eficacia en campo.
La expansión del cultivo del almendro hacia modelos de regadío y plantaciones más intensivas ha incrementado la presión de patógenos fúngicos como la moniliosi (Monilinia spp.). Esta enfermedad representa una amenaza crítica durante la floración y el cuajado, ya que las lluvias y las temperaturas suaves en este periodo facilitan la infección de los órganos más sensibles de la planta.
Tradicionalmente, el control de la patología se ha abordado mediante calendarios preventivos rígidos y aplicaciones repetidas. Sin embargo, los ensayos recientes llevados a cabo en el marco del proyecto AlertFlors demuestran que es posible transitar hacia una gestión basada en el riesgo real de infección.
La herramienta desarrollada integra tres variables agronómicas y climáticas fundamentales para determinar las ventanas de riesgo:
Fase de crecimiento: Identifica los estados fenológicos de la floración que presentan mayor vulnerabilidad ante el hongo.
Detección del patógeno: Evalúa la presencia activa de Monilinia y los focos de infección en la parcela.
Predicción meteorológica: Cruza los datos de estaciones locales con la previsión a corto plazo (temperaturas y horas de humectación foliar).
Gracias a este modelo, el sistema indica con precisión quirúrgica si es necesario realizar el tratamiento o si el cultivo se mantiene protegido, evitando pasadas innecesarias por la parcela.
Durante las pruebas comerciales realizadas en diversas explotaciones, la utilización del sistema de alertas reportó una reducción de hasta el 50% en el número de aplicaciones fitosanitarias en comparación con las estrategias convencionales, manteniendo unos niveles de control de la enfermedad totalmente equiparables.
Optimización de costes: Menor consumo de producto y ahorro de combustible y horas de tractor.
Sostenibilidad ambiental: Disminución de la huella química en el cultivo leñoso.
Simplificación técnica: Ayuda directa al agricultor y al técnico para la toma de decisiones en los momentos más críticos del ciclo.
Control de Monilinia: Optimización de tratamientos fungicidas en almendro mediante alertas de riesgo climático y fenológico.
Reducción de impacto: Hasta un 50% menos de aplicaciones fitosanitarias en campo con la misma eficacia sanitaria.
Proyecto colaborativo: Impulsado por el grupo operativo AlertFlors junto a centros de investigación y entidades del sector de los frutos secos.