El almacenamiento frigorífico de frutas y hortalizas requiere mantener unas condiciones estables durante periodos que pueden variar considerablemente según el producto, el destino comercial y la estrategia de conservación. Temperatura, humedad, ventilación, desescarche y funcionamiento de los equipos deben coordinarse para evitar desviaciones y responder con rapidez cuando cambian las necesidades de la instalación.
Dithmarscher Kältetechnik, empresa alemana especializada en refrigeración y climatización, desarrolla instalaciones para productores agrícolas, comercializadores, empresas de transporte y operadores que almacenan y expiden productos hortofrutícolas. Para gestionar estos proyectos utiliza, entre otros equipos, los controladores MC2-FC y MC3-FRUIT de VDH.
La colaboración entre ambas compañías permite adaptar el sistema de control a cada instalación y mantener el acceso a sus parámetros una vez que las cámaras se encuentran en funcionamiento.
Dithmarscher Kältetechnik acompaña al cliente desde la definición inicial de la instalación hasta su puesta en marcha. El trabajo incluye el diseño del sistema frigorífico, la preparación de la oferta, el desarrollo del cuadro de control y la entrega final.
Thies Oelrichs, maestro especialista en instalaciones frigoríficas de la compañía, explica que buena parte de sus clientes pertenece al sector agrícola y hortofrutícola.
"Nuestros clientes son principalmente empresas agrícolas. Muchos de los proyectos están relacionados con el almacenamiento de frutas y hortalizas. También trabajamos para proveedores, compradores y empresas de transporte que almacenan y distribuyen estos productos."
Este planteamiento obliga a ajustar cada proyecto a factores como el número de cámaras, el volumen almacenado, los ciclos de refrigeración, el sistema de desescarche o las necesidades de ventilación y humidificación.
El MC2-FC es un controlador desarrollado específicamente para cámaras frigoríficas y de almacenamiento de fruta. Permite controlar, monitorizar y registrar temperatura, humedad y ventilación, además de gestionar la refrigeración, los ventiladores, la humidificación y diferentes sistemas de desescarche.
El equipo distingue entre tres fases de funcionamiento. Durante el enfriamiento, activa la refrigeración en función de la demanda de la cámara. En la fase de almacenamiento, los ciclos pueden coordinarse para que varios controladores de una misma red no enfríen simultáneamente, reduciendo así la capacidad de compresión necesaria. En espera, la cámara solo entra en funcionamiento cuando debe suministrar gas caliente a otra instalación que se encuentra en proceso de desescarche.
La pantalla táctil muestra los parámetros y el estado del sistema, mientras que las entradas y salidas pueden ampliarse mediante módulos adicionales cuando la instalación necesita incorporar más sensores o relés.
Según Oelrichs, la facilidad de uso es uno de los aspectos más valorados por sus clientes.
"Los controladores MC2 y MC3 son fáciles de utilizar. La interfaz es intuitiva y sencilla, con la tecnología reducida a lo esencial. Cuando una instalación plantea un requisito que el controlador no puede gestionar de serie, VDH busca una solución para adaptarlo."
Para instalaciones de mayor tamaño, el MC3-FRUIT permite centralizar la gestión de diferentes cámaras y coordinar más de cien controladores mediante una red Ethernet. El sistema se instala en el cuadro eléctrico central y supervisa las distintas etapas del almacenamiento y la conservación. Los programas de trabajo se configuran introduciendo los parámetros requeridos para cada proceso, mientras que su arquitectura modular permite ampliar el número de entradas y salidas en función de la instalación.
El MC2-FC también puede comunicarse con sistemas MC3-FRUIT, lo que facilita integrar cámaras individuales dentro de una red de control más amplia sin perder su funcionamiento autónomo en caso de que se produzca una incidencia en las comunicaciones. Esta capacidad resulta útil en almacenes con varias cámaras, diferentes productos o programas de conservación que no requieren las mismas condiciones en todo momento.
Uno de los elementos destacados por Dithmarscher Kältetechnik es la posibilidad de acceder de forma remota a las instalaciones mediante VASP, la plataforma de VDH para supervisar los controladores, consultar registros, gestionar alarmas y modificar ajustes.
El acceso a distancia permite que el instalador y el cliente revisen conjuntamente el funcionamiento de la cámara, incluso cuando la instalación ya está operativa. De esta forma, determinados parámetros pueden corregirse sin esperar a una visita presencial, algo especialmente relevante cuando los proyectos se encuentran alejados de la sede del servicio técnico.
"Podemos ajustar la configuración junto con el cliente cuando la instalación ya está en funcionamiento. Es una posibilidad muy útil porque construimos sistemas frigoríficos en diferentes puntos de Alemania e incluso en Polonia", señala Oelrichs.
La supervisión remota no sustituye al mantenimiento de los equipos ni a la revisión periódica de los sensores, pero facilita la detección de desviaciones, el seguimiento de las condiciones de almacenamiento y una respuesta más rápida ante alarmas o cambios en las necesidades del producto.
La combinación de control local, coordinación entre cámaras y acceso remoto permite así adaptar el funcionamiento de las instalaciones frigoríficas a las exigencias del almacenamiento hortofrutícola y mantener una visión continua de los principales parámetros de conservación.