La rápida maduración y la pérdida de agua son dos de los principales factores que limitan la vida útil del mango (Mangifera indica L.) tras la cosecha. Con el objetivo de comprender mejor los mecanismos naturales que protegen al fruto durante el almacenamiento, un equipo de investigadores ha analizado las propiedades de la cutícula en distintas variedades de mango, identificando los compuestos responsables de una mayor capacidad de conservación.
El trabajo, publicado en la revista Postharvest Biology and Technology, evaluó una variedad silvestre (Mangifera persiciforma 'Biantao') y cinco cultivares comerciales mediante análisis de microscopía electrónica, cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masas (GC-MS) y estudios de expresión génica relacionados con la biosíntesis de la cutícula.
La cutícula constituye la primera barrera protectora del fruto frente a la pérdida de humedad y está formada principalmente por ceras cuticulares y cutina. Los resultados mostraron diferencias importantes entre variedades tanto en la estructura superficial de las ceras como en su composición química.
Los investigadores identificaron un total de 38 componentes de las ceras y 25 monómeros de cutina, observando que los alcoholes primarios y los aldehídos predominaban en la mayoría de las variedades, mientras que los ácidos grasos hidroxilados representaban más del 90 % de la composición de la cutina.
El estudio concluye que la cantidad de cutina, y especialmente la presencia de estos ácidos grasos hidroxilados, se relaciona directamente con una menor pérdida de agua durante el almacenamiento, mostrando una correlación negativa significativa con la deshidratación del fruto.
Entre las variedades analizadas, 'Guifei' presentó la mayor capacidad de retención de agua, mientras que la variedad silvestre 'Biantao' registró las mayores pérdidas de humedad tras la cosecha.
Además, el análisis de expresión de 27 genes implicados en la biosíntesis de la cutícula reveló patrones específicos para cada variedad, en consonancia con la acumulación de lípidos observada en la superficie del fruto. Estos resultados sugieren que la regulación genética desempeña un papel importante en la formación de la cutícula y, por tanto, en la capacidad de conservación del mango.
Los autores destacan que conocer qué componentes de la cutícula favorecen una mejor retención de agua abre nuevas posibilidades para desarrollar estrategias de mejora genética y optimizar la conservación poscosecha del mango.
La identificación de genes candidatos relacionados con la formación de la cutina permitirá avanzar en futuras investigaciones dirigidas a obtener variedades con mayor resistencia a la deshidratación, mejor calidad comercial y una vida útil más prolongada durante el almacenamiento y la distribución.
Zhang, F., Meng, Z., Zhang, Y., Ren, F., Ha, S., Wang, Y., Zhou, M. y Xu, X. Properties, chemical composition and related gene expression of fruit cuticle in postharvest mango cultivars. Postharvest Biology and Technology, Vol. 242 (2026), artículo 114604.
https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0925521426004539