Gabriel García Pozo, Webfleet
La eficiencia energética ha dejado de ser únicamente una cuestión medioambiental para convertirse en un factor clave de competitividad. En un sector como el hortofrutícola, donde el transporte representa una parte importante de los costes operativos y donde los márgenes están sometidos a una presión constante, cualquier mejora en el consumo de combustible tiene un impacto directo en la cuenta de resultados.
A esta realidad se suma ahora una oportunidad adicional: los Certificados de Ahorro Energético (CAE), un mecanismo impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) que permite a las empresas monetizar los ahorros energéticos que ya están consiguiendo en su actividad diaria.
Los CAE son documentos electrónicos que acreditan una reducción verificable del consumo energético. Cada certificado equivale a una cantidad determinada de energía ahorrada y puede transformarse en una compensación económica para la empresa que ha generado dicho ahorro.
Este sistema nació con el objetivo de incentivar la eficiencia energética en distintos sectores económicos y se ha consolidado como una herramienta capaz de recompensar a las organizaciones que invierten en la optimización de sus procesos.
Aunque inicialmente muchas compañías asociaban los CAE a grandes proyectos industriales o a la renovación de instalaciones, hoy también es posible obtenerlos mediante actuaciones relacionadas con la mejora de la eficiencia en las flotas de transporte, que tan solo tienen que demostrar un ahorro de combustible verificable.
La logística es un eslabón estratégico dentro de la cadena de valor hortofrutícola. Los productos frescos requieren entregas rápidas, trazabilidad, control de temperaturas y una elevada disponibilidad de vehículos.
En este contexto, reducir el consumo de combustible aporta beneficios inmediatos: menores costes operativos, reducción de emisiones de CO₂, mayor competitividad en un entorno de costes crecientes, mejora de la sostenibilidad exigida por clientes y distribuidores, entre otros.
Ahora, además, esos ahorros pueden generar un retorno económico adicional a través de los CAE. Es decir, la misma acción que reduce el gasto en combustible puede convertirse también en una nueva fuente de ingresos para la empresa.
La clave está en demostrar de forma objetiva que se ha producido una reducción real del consumo energético.
Las plataformas avanzadas de gestión de flotas, como la de Webfleet, permiten monitorizar indicadores relacionados con el estilo de conducción, el ralentí, la velocidad, las aceleraciones bruscas o la planificación de rutas. Gracias a estos datos es posible identificar oportunidades de mejora, implantar programas de conducción eficiente y medir los resultados obtenidos.
Cuando dichos ahorros pueden acreditarse mediante información verificable, las empresas tienen la posibilidad de convertirlos en Certificados de Ahorro Energético y obtener una compensación económica adicional.
Para muchas organizaciones, especialmente aquellas con flotas medianas o grandes, esto supone acceder a una rentabilidad adicional sin necesidad de realizar inversiones extraordinarias ni sustituir vehículos.
Uno de los aspectos más atractivos de los CAE es precisamente el concepto de doble rentabilidad.
Por un lado, la empresa reduce sus costes gracias a un menor consumo de combustible. Por otro, recibe una compensación económica por el ahorro energético demostrado. Se trata de oportunidad para transformar la eficiencia operativa en una nueva fuente de ingresos.
Los resultados ya están siendo visibles en empresas de transporte que utilizan soluciones de gestión de flotas para mejorar la conducción y optimizar sus operaciones. Y lo mejor de todo es que es un proceso muy rápido y también muy sencillo, puesto que de los trámites se encarga un sujeto delegado que es quien realiza todas las comprobaciones y gestiones administrativas.
Grupo Transfarm, especializado en el transporte de medicamentos, implantó Webfleet con el objetivo de mejorar la visibilidad de su flota y optimizar la conducción.
La compañía consiguió reducir aproximadamente un 20% su consumo de combustible gracias a la monitorización del estilo de conducción y a un programa de concienciación para conductores. Posteriormente, pudo acreditar esos resultados mediante el sistema CAE.
El resultado fue la obtención de más de 16.500 euros en Certificados de Ahorro Energético tras demostrar un ahorro equivalente a 11.500 litros de combustible. Lo más relevante es que estos ingresos se sumaron al ahorro económico que ya había generado la reducción del consumo.
Otro ejemplo es Transportes López Vialcanet, empresa dedicada al transporte nacional e internacional.
Tras implantar Webfleet, la compañía logró reducir aproximadamente un 15% su consumo de combustible mediante la optimización de rutas y la mejora del comportamiento al volante. Posteriormente, acreditó estos resultados a través del sistema CAE.
La empresa obtuvo más de 25.000 euros adicionales en poco más de dos meses, tras certificar un ahorro cercano a los 15.000 litros de combustible y una reducción de emisiones superior a las 34 toneladas de CO₂.
La empresa de transporte Transnaba constituye otro ejemplo del potencial de esta herramienta.
Utilizando la telemetría de Webfleet para monitorizar el comportamiento de conducción y optimizar el consumo, la compañía consiguió acreditar un ahorro superior a 1.000 litros de diésel anuales por vehículo en 61 camiones de su flota.
Gracias a ello obtuvo más de 50.000 euros mediante los Certificados de Ahorro Energético, demostrando cómo la digitalización de la gestión de flotas puede traducirse en beneficios económicos tangibles más allá del ahorro operativo tradicional.
Las empresas del sector hortofrutícola llevan años trabajando para optimizar sus operaciones logísticas, reducir costes y avanzar hacia modelos más sostenibles. Los Certificados de Ahorro Energético añaden una nueva dimensión a estos esfuerzos: permiten monetizar la eficiencia.
La combinación de herramientas de gestión de flotas, datos verificables y programas de conducción eficiente está demostrando que es posible convertir el ahorro energético en una ventaja competitiva medible. Y lo más importante: obtener una doble rentabilidad, reduciendo el gasto en combustible mientras se generan ingresos adicionales por los ahorros conseguidos.
En un entorno donde cada céntimo cuenta, los CAE representan una oportunidad que las empresas del sector no deberían pasar por alto.

Gabriel García Pozo, Strategic Partner Manager de Webfleet