En el cultivo de manzanas y peras, la capacidad de mantener la calidad durante el almacenamiento se ha convertido en un factor tan importante como la propia recolección.
Tras la cosecha, tanto las manzanas como las peras continúan respirando, consumiendo sus reservas y reaccionando a las condiciones de conservación, por lo que su comportamiento fisiológico determina su estabilidad. Por ello, los programas poscosecha actuales no se limitan a conservar la fruta, sino que buscan regular su evolución durante todo el proceso, especialmente en momentos clave como:
La entrada en cámara constituye una fase crítica, ya que la transición entre las condiciones del campo y el almacenamiento prolongado condiciona el comportamiento posterior del fruto.
En este momento se aplican tratamientos en drencher como SaniScald D y SaniPome D, desarrollados para frutas como manzanas y peras dentro de la gama SaniNature.
SaniScald D forma una película funcional sobre la superficie del fruto que regula los intercambios gaseosos, estabiliza la respiración, reduce la deshidratación y ayuda a conservar la firmeza y el aspecto comercial durante las primeras etapas de almacenamiento.
Por su parte, SaniPome D aporta una protección antioxidante que ayuda a prevenir la oxidación lipídica y el escaldado superficial, además de limitar otras alteraciones asociadas al almacenamiento en frío y preservar la calidad del fruto durante la conservación.
Al tratarse de soluciones de origen natural, ambos tratamientos respetan la fisiología de la fruta, favoreciendo un mejor equilibrio fisiológico desde el inicio del almacenamiento.

La respiración es uno de los factores que más influyen en la conservación de manzanas y peras. El objetivo del tratamiento no es bloquear este proceso, sino modularlo mediante una película que regula los intercambios gaseosos con el exterior.
Esta acción permite disminuir la intensidad respiratoria sin detenerla, conservar las reservas internas durante más tiempo y evitar desequilibrios propios del almacenamiento prolongado, retrasando la maduración y el oscurecimiento del fruto sin alterar su funcionamiento natural.
La salida de cámara representa otra etapa delicada, ya que la fruta pasa de un ambiente controlado a procesos de manipulación, confección, transporte y comercialización.
En esta fase, los tratamientos en línea con SaniScald y SaniPome proporcionan una protección adicional frente a alteraciones externas mediante la activación de respuestas naturales del fruto. Su efecto antioxidante ayuda a mantener el aspecto comercial y a retrasar la aparición de fisiopatías durante la distribución.
Entre sus principales funciones destacan:

Cuando los tratamientos se aplican como parte de un programa completo, sus beneficios se acumulan a lo largo de toda la cadena de conservación, proporcionando una mayor estabilidad y una calidad más uniforme.
Esto se traduce en:
Además, este enfoque facilita una gestión más flexible de los tiempos de comercialización y reduce la necesidad de sacar rápidamente la fruta al mercado.
Los tratamientos actuales están diseñados para adaptarse a distintas estrategias poscosecha y a las necesidades específicas de cada central hortofrutícola. Soluciones como SaniScald y SaniPome, integradas en el programa SaniNature, pueden utilizarse tanto como complemento como alternativa a los programas convencionales, manteniendo siempre un enfoque basado en tecnologías 100 % naturales que preservan la calidad del fruto sin alterar su fisiología.
En Portugal, estos tratamientos se implementan junto a Lusosem, responsable de su distribución y del soporte técnico, adaptando cada programa a las variedades, calendarios de conservación, sistemas de aplicación y mercados de destino.
La gestión poscosecha evoluciona hacia modelos que consideran la conservación como un proceso integral. Preparar el fruto antes de la entrada en cámara, mantener su equilibrio durante el almacenamiento y reforzar su protección antes de la comercialización permite mejorar la calidad final, prolongar la vida útil comercial y reducir pérdidas, siempre respetando el comportamiento fisiológico de la fruta.
Las empresas que deseen implantar este tipo de estrategias pueden adaptar los tratamientos a sus condiciones de producción mediante programas personalizados desarrollados por los equipos técnicos de Sanifruit y Lusosem.