El melón es una de las frutas estrella del verano en España, pero mantener su calidad en poscosecha es clave para conservar su frescura hasta el mercado. En las principales zonas productoras del país, la campaña concentra una parte muy importante del volumen destinado tanto al mercado nacional como a la exportación.
Más allá de su sabor y sus propiedades, hay una cuestión clave para el sector: ¿cómo se mantiene la calidad del melón desde el momento de la recolección hasta su llegada al mercado? La gestión poscosecha desempeña un papel fundamental en este proceso.
El interés por las propiedades del melón sigue creciendo y responde a algunas de las características que busca el consumidor:
Este posicionamiento también obliga a mantener el aspecto y la frescura del producto durante toda la cadena comercial.
Desde el momento de la recolección, el melón inicia un proceso natural de evolución que afecta directamente a su calidad comercial:
Además, el manejo en campo y en la central hortofrutícola, incluidos los golpes, la suciedad o la humedad, puede acelerar estos procesos. Por ello, el trabajo en poscosecha adquiere un papel estratégico.
Antes de cualquier tratamiento, resulta importante eliminar los restos procedentes del campo, como barro, polvo o suciedad, que pueden interferir en la aplicación posterior de los productos sobre la superficie del fruto.
Dentro de su propuesta para melón, Sanifruit incluye SaniClean, una solución destinada a:
La limpieza constituye así el punto de partida del proceso antes de aplicar los tratamientos superficiales.
Una vez limpia la fruta, el siguiente paso consiste en protegerla frente a los factores que pueden afectar a su calidad durante la comercialización.
Sanifruit propone para esta fase SaniMelon y SaniMelon D, formulados a partir de extractos vegetales y aplicados sobre la superficie del fruto para crear una primera capa de protección.
Este tratamiento se completa con Sani RC L, un recubrimiento destinado a fijar y prolongar el efecto sobre la piel. Según la empresa, la aplicación conjunta se orienta a mantener la calidad del melón durante las distintas etapas de la cadena comercial.
El tratamiento se plantea para actuar sobre aspectos como:
El objetivo es mantener tanto el aspecto del fruto como su comportamiento comercial durante el periodo comprendido entre la recolección y la llegada al consumidor.
La fijación del tratamiento sobre la superficie resulta especialmente relevante durante la permanencia en cámara, el transporte y la exposición en el punto de venta. En este sentido, Sani RC L se utiliza como recubrimiento para favorecer la permanencia de los productos aplicados sobre la piel del melón a lo largo de la cadena logística.
Incidencia de alteraciones poscosecha en melón tras 7 y 14 días de almacenamiento con diferentes tratamientos
Las principales zonas productoras de melón en España, como Murcia, trabajan con volúmenes elevados y con una clara orientación hacia mercados exigentes, tanto nacionales como internacionales.
Esto implica operar bajo distintas necesidades:
En este contexto, la poscosecha se convierte en una herramienta relevante para conservar las características del fruto y limitar las pérdidas durante la campaña.
La percepción del consumidor sobre el melón no depende únicamente de las condiciones de cultivo, sino también de cómo se trabaja la fruta después de la recolección: cómo se limpia, cómo se protege y cómo se conserva durante toda la cadena.
La propuesta de Sanifruit combina SaniClean, SaniMelon y Sani RC L dentro de un tratamiento orientado a la limpieza y la protección superficial del melón, con el objetivo de mantener su aspecto, su frescura y su comportamiento comercial hasta su llegada al mercado.