Cada edición de Fruit Logistica vuelve a situar a Berlín en el centro del debate global sobre el presente y el futuro del sector hortofrutícola. No solo como escaparate comercial, sino como un espacio donde convergen ciencia aplicada, desarrollo tecnológico, innovación industrial y visión estratégica. La edición de 2026 ha vuelto a confirmar esta función, especialmente en todo lo relacionado con la poscosecha.
En un contexto marcado por la presión sobre los costes, la reducción de herramientas disponibles, la exigencia de sostenibilidad y la necesidad de garantizar calidad y consistencia, las ferias internacionales se consolidan como puntos de referencia para anticipar tendencias y contrastar soluciones reales. Fruit Logistica no es solo una suma de stands y lanzamientos: es un termómetro del grado de madurez tecnológica del sector.
Uno de los espacios que mejor ejemplifica esta evolución es el FRUTIC Science Symposium, celebrado en el marco de la feria. Este encuentro puso el foco en investigaciones y desarrollos relacionados con sensores, modelos predictivos, inteligencia artificial, manejo del agua, fisiología vegetal, tecnologías postcosecha y sistemas de ayuda a la decisión.
La presencia de investigadores, centros tecnológicos y universidades internacionales subraya un mensaje claro: la poscosecha avanza hacia un modelo cada vez más basado en datos, medición objetiva y comprensión profunda de los procesos biológicos y físicos que determinan la calidad final del producto. La ciencia deja de ser un discurso teórico para convertirse en una herramienta operativa, transferible y aplicable a escala industrial.
Fruit Logistica también permite observar cómo estos avances científicos se transforman en soluciones concretas para la industria. Automatización, clasificación inteligente, control atmosférico avanzado, digitalización de procesos, nuevas estrategias de conservación y reducción de mermas son ya realidades presentes en los pabellones.
Este tránsito de la investigación al mercado no ocurre de forma espontánea. Requiere espacios donde investigadores, empresas tecnológicas, operadores y productores compartan lenguaje, necesidades y expectativas. En este sentido, la feria actúa como un entorno de validación cruzada: lo que se investiga debe responder a problemas reales, y lo que se comercializa debe apoyarse en bases técnicas sólidas.
Otro de los grandes ejes que atraviesa tanto Fruit Logistica como el FRUTIC Science Symposium es la sostenibilidad, entendida desde una perspectiva técnica y operativa. La reducción del desperdicio alimentario, el uso eficiente de energía y agua, la optimización de tratamientos y la prolongación de la vida útil sin comprometer calidad se sitúan en el centro del debate.
En poscosecha, la sostenibilidad no es un concepto abstracto: se mide en días de vida comercial ganados, en toneladas de producto no desperdiciado y en procesos más eficientes. Las soluciones presentadas muestran que innovación y sostenibilidad no son caminos paralelos, sino profundamente interdependientes.
En este ecosistema de conocimiento, innovación y aplicación práctica, adquiere especial relevancia la Comunidad Poscosecha, impulsada desde Poscosecha.com como espacio de conexión entre los distintos actores de la cadena hortofrutícola.
La Comunidad Poscosecha integra a empresas y profesionales de sectores clave como el acondicionamiento y procesado, tecnologías de frío y conservación, fitosanitarios, automatización, servicios técnicos, logística y soluciones digitales. Una diversidad que refleja la naturaleza transversal de la poscosecha y la necesidad de enfoques integrados para afrontar los retos actuales.
Lo que se debate, se investiga y se presenta en ferias como Fruit Logistica encuentra en esta comunidad un terreno fértil para su análisis, difusión y aplicación real. Al mismo tiempo, las necesidades y experiencias de las empresas alimentan el debate científico y tecnológico, generando una relación bidireccional entre industria y conocimiento.
Más allá de la visibilidad, la Comunidad Poscosecha actúa como un punto de encuentro profesional donde información técnica, análisis riguroso y experiencia de campo contribuyen a fortalecer el sector en su conjunto. En un entorno cada vez más exigente, este tipo de espacios se consolidan como herramientas clave para anticipar cambios, compartir soluciones y construir respuestas colectivas desde la especialización y el conocimiento.