Los recubrimientos comestibles (EC) son una estrategia eficaz para prolongar la vida útil de frutas y verduras frescas, ya que actúan como barreras frente a la pérdida de humedad y el intercambio de gases. Esto permite ralentizar la maduración y reducir el deterioro del producto. Estos recubrimientos están elaborados a partir de materiales naturales como hidrocoloides, lípidos, proteínas y polisacáridos, lo que los convierte en una alternativa biodegradable, no tóxica y respetuosa con el medio ambiente.
Sin embargo, los recubrimientos basados en un solo biopolímero presentan limitaciones importantes, especialmente en su resistencia mecánica, su capacidad de barrera frente al agua y su falta de actividad antimicrobiana. Para superar estas limitaciones, se incorporan nanomateriales como nanopartículas metálicas, óxidos metálicos, nanoclay y otros materiales nanométricos que refuerzan la estructura del recubrimiento.
La integración de estos nanomateriales mejora significativamente la resistencia mecánica y reduce la permeabilidad al oxígeno y al vapor de agua, además de aportar propiedades antimicrobianas. De este modo, los recubrimientos bio-nanocompuestos se presentan como una solución innovadora y sostenible para la conservación poscosecha.
El estudio también analiza aspectos de seguridad, regulación y desafíos asociados al uso de nanomateriales en alimentos, destacando la necesidad de más investigación para garantizar su aplicación segura y sostenible en la industria alimentaria.
Buthelezi, N. M. D., Manganyi, M. C., & Lebepe, J. (2026). Bio-nanocomposite edible coatings: A sustainable strategy for postharvest preservation of fresh produce. Frontiers in Food Science and Technology.