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La UE aplicará nuevos límites de níquel en cereales y productos derivados desde julio de 2026

La nueva fase del Reglamento (UE) 2024/1987 amplía el control de este contaminante en alimentos de consumo habitual y obliga a reforzar la vigilancia analítica

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12 Junio, 2026
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A partir del 1 de julio de 2026 comenzará a aplicarse una nueva fase del Reglamento (UE) 2024/1987, que fija límites máximos de níquel para determinadas categorías de cereales y productos derivados dentro de la Unión Europea. La actualización, analizada por AGQ Labs, amplía el control de este contaminante a alimentos de consumo habitual y supone un nuevo punto de atención para la industria alimentaria.

Materias primas como el trigo duro, el arroz, la avena, el mijo o pseudocereales como la quinoa, el amaranto y el trigo sarraceno deberán ajustarse a los nuevos valores establecidos por la normativa.

El níquel es un elemento metálico presente de forma natural en el medio ambiente. Puede llegar a los alimentos a través del suelo, el agua, determinadas prácticas agrícolas o algunos procesos industriales. Aunque su presencia no siempre puede evitarse, una exposición continuada a concentraciones elevadas puede representar un riesgo para la salud de los consumidores.

La actualización se basa en las evaluaciones científicas de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, EFSA, que ha identificado posibles efectos adversos asociados a la exposición alimentaria al níquel. Entre ellos se incluyen reacciones eccematosas en personas sensibilizadas y posibles efectos sobre la reproducción y el desarrollo.

 

Una actualización con impacto en cereales y derivados

Los nuevos límites que entrarán en vigor en julio de 2026 afectan principalmente a cereales y productos derivados. Entre las categorías incluidas se encuentran el trigo duro, el arroz, el arroz descascarillado, la avena, el mijo y pseudocereales como la quinoa, el amaranto o el trigo sarraceno, además de productos elaborados a partir de estas materias primas.

La normativa establece límites diferenciados según el tipo de producto, teniendo en cuenta los datos de exposición alimentaria y los niveles que suelen detectarse en cada matriz. Esto significa que no todos los cereales o derivados estarán sujetos al mismo valor, por lo que será necesario revisar caso por caso los productos afectados.

Para productores, transformadores, exportadores y distribuidores, la nueva fase del reglamento implica prestar más atención al origen de las materias primas, a los controles internos y a la verificación analítica antes de la comercialización.

 

El papel del análisis de metales pesados

La entrada en vigor de estos límites refuerza la importancia de contar con datos analíticos fiables. El análisis de níquel y otros metales pesados permitirá comprobar si los productos cumplen con los requisitos establecidos por la legislación europea y reducir el riesgo de incidencias comerciales.

Más allá del cumplimiento normativo, el control del níquel forma parte de una estrategia más amplia de vigilancia de contaminantes químicos en alimentos. En un mercado cada vez más exigente, disponer de resultados actualizados ayuda a reforzar la trazabilidad, la seguridad alimentaria y la confianza de clientes y consumidores.

En este contexto, AGQ Labs recuerda la importancia de revisar los planes de control analítico y contar con metodologías acreditadas de alta sensibilidad para la detección de níquel y otros metales pesados en alimentos.

 

Aplicación en el mercado europeo

A partir de julio de 2026, los nuevos límites máximos de níquel se convertirán en referencia para los controles oficiales y para la comercialización de cereales y productos derivados dentro de la Unión Europea.

Para las empresas alimentarias, la actualización obligará a coordinar mejor la información entre proveedores, responsables de calidad, laboratorios y operadores comerciales. Anticiparse a los nuevos requisitos permitirá detectar posibles desviaciones antes de que el producto llegue al mercado y evitar incidencias en controles, auditorías o relaciones comerciales.

La nueva fase del Reglamento (UE) 2024/1987 refuerza así la importancia de integrar el control de metales pesados dentro de los programas de calidad y seguridad alimentaria, especialmente en productos presentes de forma habitual en la dieta.

 

Fuentes: 

AGQ Labs

Reglamento (UE) 2024/1987

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