La campaña de aceituna de mesa 2026/27 ya está en marcha, mientras el sector prepara la recolección destinada a la producción de aceite. En este escenario, anticipar los controles de calidad permite respaldar las decisiones de recolección, elaboración y comercialización, con especial atención a las exigencias de los mercados de destino.
Según las estimaciones recogidas por AGQ Labs en su boletín de campaña, la producción española potencialmente destinada a verdeo se sitúa en torno a 638.000 toneladas. Esta previsión plantea oportunidades comerciales y refuerza la importancia de acompañar la actividad con información sobre las características del fruto, la calidad del producto y su seguridad alimentaria.
La compañía ofrece servicios analíticos para agricultores, cooperativas, almazaras, envasadores y exportadores, con controles adaptados a las distintas etapas de la campaña.
El seguimiento de la maduración constituye uno de los primeros puntos de control. Los análisis de humedad y rendimiento graso, junto con el método Abencor y la evaluación de la evolución del fruto, aportan información para orientar las decisiones antes de la entrada de la aceituna en la almazara.
Estos servicios permiten incorporar datos analíticos a la planificación de la recolección y a la valoración de la materia prima. El enfoque busca que las decisiones productivas cuenten con una base técnica ajustada a las características de cada partida.
Una vez elaborado el aceite, la evaluación se centra en parámetros relacionados con su calidad y pureza. La propuesta de AGQ Labs incluye acidez, índice de peróxidos, absorbancia ultravioleta, ceras y ésteres etílicos, además de la valoración organoléptica.
Para la aceituna de mesa, los controles comprenden pH, acidez, contenido de sal, análisis de salmueras y parámetros microbiológicos. Son determinaciones que aportan información sobre el producto y su proceso de elaboración, dentro de una estrategia de seguimiento adaptada a cada operación.
De esta forma, la planificación analítica abarca tanto la materia prima como los productos destinados a comercialización.
La oferta también contempla la detección de residuos de fitosanitarios y contaminantes, entre ellos metales pesados, hidrocarburos y plastificantes. La selección de los análisis se plantea en función del producto, el proceso y las necesidades del mercado de destino.
En el ámbito internacional, la compañía ofrece apoyo analítico a la exportación y asistencia ante incidencias relacionadas con la FDA estadounidense. Este acompañamiento está orientado a ayudar a las empresas a abordar los controles asociados a sus operaciones comerciales.
El planteamiento de AGQ Labs pasa por anticipar las necesidades de cada operador y definir un programa de controles durante la campaña. El objetivo es aportar información útil para gestionar la calidad y proteger el valor comercial de la producción, desde la recepción del fruto hasta su salida al mercado.
Según informa la compañía, su laboratorio especializado en aceites de oliva, aceitunas y grasas vegetales desarrolla esta actividad desde 1994, dispone de acreditación conforme a ISO/IEC 17025 y cuenta con reconocimiento del Consejo Oleícola Internacional para ensayos fisicoquímicos avanzados y análisis de residuos y contaminantes.
