La calidad de las bayas (berries) durante el almacenamiento y el transporte marítimo prolongado depende directamente del equilibrio nutricional del cultivo durante su desarrollo en campo. En este contexto, AGQ Labs destaca la importancia de realizar análisis de calidad de fruto en cultivos como arándano, fresa, frambuesa y zarzamora, permitiendo predecir su comportamiento en poscosecha y mitigar rechazos en los mercados de destino.
El servicio analítico especializado de la firma evalúa indicadores bioqúimicos estratégicos que determinan la resistencia mecánica y la conservación organoléptica de la fruta:
Al conectar los datos del análisis de fruto con el seguimiento nutricional en suelo y riego, AGQ Labs permite a productores y centrales de empaque ajustar las pautas de fertilización antes de la cosecha. Este enfoque preventivo ayuda a reducir fisiopatías poscosecha, minimizar mermas por deshidratación y asegurar que los lotes de exportación cumplan los estándares de calidad de la gran distribución.
Aunque este análisis aplica a cultivos como aguacate, uva de mesa, tomate y diversas hortalizas, su relevancia en berries es especialmente alta debido a la sensibilidad del fruto y a los estrictos requisitos de calidad internacionales.
Para elevar la competitividad y estabilidad postcosecha de los berries, contar con un análisis de calidad de fruto es esencial. Esta herramienta técnica permite conocer el estado real del fruto, optimizar la nutrición y fortalecer los procesos de selección y manejo, asegurando que cada lote cumpla con los estándares de los mercados más exigentes.