La nectarina es un fruto climatérico cuya calidad disminuye progresivamente durante el almacenamiento debido al ablandamiento, la pérdida de compuestos nutricionales, el desarrollo de daños por frío y la alteración de su aroma. Un nuevo estudio ha evaluado el efecto de los tratamientos con radiación UV-B y UV-C sobre la calidad física, nutricional y aromática de nectarinas almacenadas durante 35 días, demostrando que ambas tecnologías mejoran la conservación mediante mecanismos diferentes.
Los resultados mostraron que el tratamiento con UV-B fue más eficaz para conservar la calidad física y nutricional de las nectarinas.
Durante el almacenamiento retrasó el ablandamiento del fruto, redujo la pérdida de ácido ascórbico entre los días 7 y 21, favoreció la acumulación de carotenoides y ralentizó su degradación. Además, incrementó los valores de color a* y b*, mejorando la apariencia externa.
El tratamiento también aumentó la relación entre sólidos solubles (SSC) y acidez titulable (TA), favoreciendo un equilibrio más agradable entre dulzor y acidez.
Tanto la radiación UV-B como la UV-C disminuyeron la tasa respiratoria y la incidencia de podredumbres durante el almacenamiento.
Asimismo, ambos tratamientos redujeron la acumulación de malondialdehído (MDA) y peróxido de hidrógeno (H₂O₂), dos indicadores del estrés oxidativo, y contribuyeron a disminuir la aparición de daños por frío.
Uno de los principales hallazgos del estudio fue que las dos radiaciones modifican de forma distinta el metabolismo de los compuestos aromáticos.
La radiación UV-B favoreció durante las primeras fases del almacenamiento la acumulación de compuestos responsables de notas cítricas, herbáceas y florales, aumentando tanto los compuestos volátiles libres como los ligados, entre ellos linalool y eugenol.
Por su parte, la radiación UV-C estimuló la formación de aromas característicos durante las fases finales de conservación, potenciando compuestos asociados a notas de pepino, flores y melocotón cremoso, como el (E,Z)-2,6-nonadienal, el benzoato de metilo y las γ-lactonas.
El estudio también identificó cambios en la expresión del gen PpUGT85A2, relacionado con la formación de compuestos aromáticos ligados.
Ambos tratamientos incrementaron su expresión, mientras que la activación tardía de la enzima β-glucosidasa favoreció posteriormente la liberación de estos compuestos, contribuyendo a mantener el aroma durante un periodo más prolongado.
Los autores concluyen que tanto la radiación UV-B como la UV-C representan herramientas eficaces para mejorar la conservación poscosecha de la nectarina.
Mientras que la UV-B resulta especialmente interesante para preservar la calidad nutricional y potenciar el aroma en las primeras etapas del almacenamiento, la UV-C favorece la conservación de aromas característicos durante la fase final, ofreciendo estrategias diferenciadas para optimizar la calidad comercial del fruto.
Zhang, Y., Zhang, Q., Zhou, D., Pan, L., & Tu, K. (2026). UV-B and UV-C treatments differentially affect quality, free volatile compounds, and bound volatile compounds in postharvest nectarines. Postharvest Biology and Technology. https://doi.org/10.1016/j.postharvbio.2026.113751