La rúcula fresca cortada es una hortaliza de hoja muy apreciada en el mercado europeo de ensaladas listas para consumir, pero su corta vida útil sigue siendo una de sus principales limitaciones. Un estudio publicado en Journal of the Science of Food and Agriculture analiza cómo las dosis de nitrógeno aplicadas antes de la cosecha influyen en la calidad poscosecha, la seguridad alimentaria y la vida útil de hojas de rúcula.
La investigación evaluó plantas cultivadas en sustrato sin suelo bajo invernadero, irrigadas con soluciones nutritivas con seis concentraciones de nitrógeno, entre 0,005 y 0,015 mol L⁻¹. Tras la cosecha, las hojas se conservaron a 5 ºC en envases tipo clamshell, bajo atmósfera modificada pasiva y con un 99 % de humedad relativa durante 18 días. Durante el almacenamiento se analizaron parámetros como vitamina C, clorofila, firmeza, carga microbiana y aceptabilidad sensorial.
Los resultados muestran que los niveles bajos o moderados de nitrógeno favorecieron un mayor contenido de vitamina C y una mejor calidad sensorial. En cambio, las dosis más altas, superiores a 0,013 mol L⁻¹, aceleraron la pérdida de nutrientes y superaron los niveles europeos de seguridad para nitratos.
El estudio concluye que una fertilización moderada, especialmente entre 0,005 y 0,007 mol L⁻¹, permite conservar mejor la calidad poscosecha y cumplir con la normativa, apoyando prácticas agrícolas más sostenibles.
Según los autores, la fertilización nitrogenada antes de la cosecha afecta de forma significativa a la calidad, seguridad y vida útil de la rúcula fresca cortada. Los modelos cinéticos desarrollados mostraron que los niveles altos de nitrógeno aceleran la degradación de la clorofila y la pérdida de calidad sensorial, reduciendo la vida útil hasta aproximadamente 7,6 días. En cambio, los niveles de 0,005 a 0,009 mol L⁻¹ mantuvieron la aceptabilidad sensorial hasta 17,8 días.
Estos resultados confirman que la gestión del nitrógeno no solo influye en el rendimiento del cultivo, sino también en la estabilidad del producto durante la conservación. El trabajo destaca que moderar los aportes nitrogenados puede contribuir a reducir pérdidas poscosecha, mejorar el valor del producto y disminuir el impacto ambiental asociado al uso excesivo de fertilizantes.
Journal of the Science of Food and Agriculture, artículo “Degradation kinetics of postharvest quality attributes of rocket leaves grown under different nitrogen rates”, de Aysha Saleem, Maria Luisa Amodio, Pramod V. Mahajan, Maria Gonnella, Lucia Bonelli y Giancarlo Colelli.