José María Fontán, director de Innovación de Eurosemillas, centró su intervención en el futuro de la obtención de nuevas variedades de mandarina y en la evolución de dos materiales de referencia para la compañía: Tango y Kino.
Fontán destacó el potencial de las nuevas técnicas genómicas, cuya regulación europea abre nuevas posibilidades para los programas de mejora. Según explicó, estas herramientas aportan mayor precisión y certidumbre y pueden modificar el paradigma de obtención de nuevas variedades.
Los objetivos del mejorador, sin embargo, se mantienen: desarrollar mandarinas con alta calidad, diferentes ventanas de producción, baja presencia de semillas, facilidad de pelado, capacidad de conservación y transporte y una producción eficiente.
En este contexto, Fontán puso el foco en la sostenibilidad inherente de determinadas variedades. El bajo contenido en semillas y, especialmente, la esterilidad del polen y de los óvulos pueden reducir los problemas asociados a la polinización cruzada y a la presencia de semillas en otras variedades.
Tango fue presentada como un ejemplo de esta estrategia varietal. Desarrollada por la Universidad de California Riverside, la variedad destaca por su condición prácticamente sin semillas y por la esterilidad de sus estructuras reproductivas, una característica que contribuye a reducir su impacto sobre otras plantaciones.
Fontán señaló además el reconocimiento obtenido este año por Tango, que recibió el premio ‘Sabor del Año’ en España y Portugal, y repasó los pilares que han acompañado su expansión internacional: protección de la propiedad intelectual, sistemas de control y certificación, trazabilidad e inversión en promoción y marca.
La segunda parte de la presentación estuvo dedicada a Kino, nombre comercial de la variedad registrada como Kinnow LS. Se trata de una selección de Kinnow desarrollada por la Universidad de California para mantener las características de esta variedad y reducir de forma significativa su contenido en semillas.
Los ensayos presentados por Fontán apuntan a una baja viabilidad del polen y a una reducción muy importante del número de semillas tanto en autopolinización como en polinización cruzada. Esta característica permite situar a Kino como una variedad low seed y facilita su integración en zonas donde la polinización cruzada constituye una preocupación.
Fontán destacó también el comportamiento agronómico y comercial de Kino, con árboles vigorosos y productivos, buena calidad externa e interna y una ventana de producción tardía que puede extenderse aproximadamente entre marzo y mayo. La variedad presenta además un buen comportamiento de conservación, tanto en árbol como en postcosecha.
Los primeros ensayos realizados en España muestran plantaciones jóvenes con producciones que alcanzan alrededor de 40-45 kg por árbol en el cuarto año, mientras continúan las pruebas comerciales en mercados como Reino Unido e Italia. La compañía también está evaluando su comportamiento en Sudáfrica.
Fontán concluyó señalando la importancia de seguir la evolución de Kino con datos reales a medida que aumente su producción y alcance una mayor presencia comercial en España.