En el marco de la V Jornada Poscosecha de Cítricos, Juan González, responsable de desarrollo de negocio de Aerobotics en España, presentó el potencial de TrueFruit Bin Scan para agilizar el escandallo de entrada en almacén. Mediante fotografías tomadas con un teléfono móvil, la herramienta genera informes de calibre, color y calidad en unos diez minutos, según explicó el ponente, y facilita decisiones de compra, confección y comercialización.
Conocer el calibre, el color y la calidad de una partida antes de que entre en la línea de confección permite anticipar decisiones de compra y organizar mejor el trabajo del almacén. TrueFruit Bin Scan, de Aerobotics, traslada esa evaluación a un proceso basado en fotografías tomadas con un teléfono móvil, con informes disponibles en unos diez minutos, según explica Juan González, responsable de desarrollo de negocio de la compañía en España.
La herramienta busca agilizar el escandallo de entrada y ofrecer información comparable para los equipos de calidad, compras y comercialización. Su propuesta combina una muestra más amplia con la estandarización del análisis, para reducir el tiempo dedicado a las comprobaciones manuales y facilitar una respuesta más rápida ante incidencias.
González identifica varias limitaciones en los escandallos tradicionales: muestras que pueden resultar poco representativas, diferencias de criterio entre operarios y retrasos en la disponibilidad de los informes.
Frente a estas dificultades, la empresa señala que Bin Scan puede analizar muestras unas veinte veces mayores que las utilizadas en el procedimiento manual, aunque la comparación depende del método de muestreo de cada almacén.
El sistema procesa imágenes de la fruta visible en la capa superior de los contenedores seleccionados. Según la información técnica de Aerobotics, a partir de esas fotografías genera datos sobre distribución de tamaños, color y defectos externos, además de indicadores sobre la calidad de la recolección.

El interés del análisis reside en transformar las mediciones en información útil para comercializar la partida. La plataforma combina el tamaño del fruto con los defectos detectados y permite configurar categorías comerciales según las tolerancias establecidas por cada cliente.
De este modo, el almacén puede valorar si la fruta recibida se ajusta a las especificaciones de sus programas comerciales y preparar su trabajo con mayor anticipación.
González señala aplicaciones concretas en la evaluación de compras a proveedores, la recepción de importaciones y la planificación de las operaciones de confección. La información permite conocer mejor las características de la partida antes de su paso por la línea.
La herramienta incorpora la evaluación de los pedúnculos para identificar incidencias como tallos largos o arrancados. Estos datos ayudan a revisar cómo se está recolectando la fruta y a detectar prácticas que necesitan corregirse.
La plataforma también permite asociar las partidas a las cuadrillas responsables. Según González, esta organización facilita comparar resultados y comunicar incidencias con rapidez a los equipos de campo.
El escandallo adquiere así una función adicional: aportar información para mejorar la recolección mientras la campaña sigue en marcha.
Para evitar que el seguimiento dependa de la consulta individual de todos los resultados, el sistema permite establecer alertas configurables por variedad y parámetro.
La empresa puede definir avisos cuando una partida presenta, por ejemplo, una proporción de fruta por debajo del calibre previsto o un porcentaje de tallos largos superior al aceptado. Las notificaciones llegan al móvil o al correo electrónico y facilitan la identificación de las entradas que requieren atención.
Los informes también pueden compartirse con compradores, proveedores y equipos internos mediante correo electrónico o WhatsApp, o imprimirse. Esta disponibilidad favorece que los distintos departamentos trabajen con una misma información sobre la partida.
El proceso comienza con la identificación de la fruta recibida. Según la operativa descrita por González, una fotografía de la etiqueta de entrada permite completar datos de la partida, a los que se puede añadir la cuadrilla de recolección y observaciones del operario.
Después se toman las imágenes de los contenedores y se revisa la información antes de generar el informe. El teléfono móvil actúa como herramienta de captura, sin necesidad de instalar un equipo específico de escaneado para ese paso.
Bin Scan forma parte del conjunto de herramientas TrueFruit, orientado al seguimiento de la fruta desde el campo hasta su recepción en almacén. La propuesta busca conectar las previsiones de cosecha con la evaluación del producto recolectado y facilitar el análisis entre campañas.
Para las centrales citrícolas, el valor comercial se concentra en disponer antes de información sobre la fruta que van a manipular y vender: qué calibres llegan, qué calidad presentan y qué partidas necesitan una revisión prioritaria.