Con exportaciones cada vez más expuestas a viajes largos y exigentes, resguardar la calidad de la fruta se ha convertido en un desafío estratégico para productores y exportadores. En este contexto, Paclife apuesta por un modelo que combina envases inteligentes, innovación tecnológica y acompañamiento técnico especializado para mejorar la vida poscosecha y reducir pérdidas durante la cadena logística.
La compañía se presenta como una invitación a avanzar hacia una poscosecha de excelencia, mediante herramientas de sencilla implementación y con alto potencial de ahorro. Su enfoque integra envases de nueva generación, análisis detallado de la cadena logística y soluciones adaptadas a las necesidades de cada cliente.
Cristian Parra, director comercial de Paclife, afirma:
“El dato mata relato”.
El soporte en terreno es uno de los pilares de la estrategia de Paclife. La empresa realiza diagnósticos completos desde el huerto hasta el cliente final, identificando puntos sensibles relacionados con la temperatura, la humedad y el manejo del producto.
Cristian Parra, explica:
“Muchas veces se cree que la cadena de frío se respeta, pero cuando medimos, encontramos realidades distintas”.
Uno de los casos detectados por la compañía se produjo con un cliente internacional. Tras comprobar que la humedad relativa en la recepción era muy baja, se implementó un ajuste sencillo que permitió evitar la pérdida de medio kilo de fruta por pallet cada tres horas.
Cristian Parra, subraya:
“Pequeños cambios generan ahorros enormes”.
En cultivos como los arándanos, la tecnología desarrollada por Paclife ha permitido conservar la fruta hasta 150 días, con pérdidas de peso mínimas, inferiores al 0,7 %, y manteniendo firmeza y pruina.
En cerezas tempranas, un producto especialmente relevante para Chile por su fuerte orientación al mercado chino, los envases permiten alcanzar entre 45 y 60 días de vida poscosecha. Según la compañía, estas soluciones ayudan a obtener pedicelos más verdes y a reducir hasta un 35 % el pardeamiento en variedades complejas.
Cristian Parra, destaca:
“En cultivos como los arándanos, la tecnología desarrollada por Paclife ha permitido conservar la fruta hasta 150 días, con pérdidas de peso mínimas —inferiores al 0,7 %— y excelente firmeza y pruina. En el caso de las cerezas tempranas, cuyos envíos desde Chile se dirigen mayoritariamente a China, los envases permiten alcanzar 45 a 60 días de vida poscosecha. Logramos pedicelos más verdes y hasta un 35 % menos de pardeamiento en variedades complejas”.
Estas prestaciones resultan especialmente relevantes en un contexto en el que los mercados de destino exigen fruta con buena condición, firmeza y apariencia tras trayectos de larga distancia.
La innovación en envases es parte del sello de la empresa. Paclife utiliza materiales reciclables elaborados con polietilenos y polipropilenos certificados para contacto alimentario, y también ha validado prototipos compostables y biodegradables, anticipándose a la demanda de soluciones más sostenibles.
A esto se suma el desarrollo de Flow Pack y tecnologías de atmósfera modificada y control de humedad, orientadas a optimizar la vida poscosecha en frutas sensibles como cerezas, arándanos, kiwis o uvas.
Desde el área de I+D, la compañía trabaja en el diseño de envases cada vez más eficientes y con mayor capacidad para conservar la frescura natural del producto.
Paclife proyectará esta propuesta en los principales escenarios internacionales del sector. Entre el 3 y el 5 de septiembre estará presente en Asia Fruit Logistica, en Hong Kong, una feria que este año reunirá a más de 13.000 visitantes profesionales y más de 700 expositores de más de 40 países.
Posteriormente, la compañía participará en Fruit Attraction, en Madrid, del 30 de septiembre al 2 de octubre. El evento reunirá a más de 2.000 empresas expositoras y 90.000 profesionales de 135 países, y será una vitrina clave para mostrar cómo los envases pueden contribuir a reducir mermas, asegurar la calidad en viajes de larga distancia y responder a la creciente demanda de soluciones sostenibles.
Más que un fabricante de embalajes, Paclife busca consolidarse como un aliado estratégico para productores y exportadores. Su propuesta combina tecnología, sostenibilidad y acompañamiento cercano para transformar la poscosecha en una oportunidad de eficiencia y rentabilidad.
Cristian Parra, concluye:
“Nuestro objetivo no es solo innovar, sino ofrecer soluciones reales que reduzcan la pérdida de alimentos y aseguren un mejor retorno para nuestros clientes. Somos una invitación a sumarte a la poscosecha de excelencia”.
Con esta visión, Paclife continuará desarrollando soluciones que protegen la fruta, agregan valor a la cadena y contribuyen a llevar la frescura de Chile a los mercados más exigentes del mundo.
Fuente: Paclife