Los productos sensibles a la temperatura, como alimentos, medicamentos y vacunas, requieren un control térmico estricto durante el transporte y el almacenamiento para preservar su calidad, seguridad y eficacia. A pesar de los avances en la tecnología de refrigeración, las interrupciones de la cadena de frío siguen siendo problemas importantes que suponen pérdidas económicas y falta de cumplimiento normativo. Por ello, la monitorización continua de la temperatura se ha convertido en una herramienta esencial para garantizar la integridad y la trazabilidad de estos productos.
Una ruptura de la cadena de frío ocurre cuando un producto sensible a la temperatura se expone a condiciones fuera de su rango de conservación, incluso durante un periodo corto. Estas situaciones pueden deteriorar de forma irreversible la calidad del producto, provocar el deterioro de alimentos o reducir la eficacia de medicamentos y vacunas.
Las pérdidas de cadena de frío suelen producirse durante la carga y descarga, los transbordos o el almacenamiento temporal. Sin registros minuciosos de temperatura, resulta difícil identificar el momento en que ocurrió la incidencia y demostrar el cumplimiento de las condiciones de transporte.
Las estimaciones del sector indican que entre el 20 % y el 30 % de las pérdidas de alimentos en determinadas cadenas de suministro están relacionadas con fallos en la cadena de frío. Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cerca del 50 % de las vacunas se pierden cada año debido a condiciones inadecuadas de transporte. Estas cifras ponen de manifiesto la necesidad de un control continuo de la temperatura.
El artículo presenta el Innolog LCD de la empresa Kelvin Solutions, como una herramienta para mejorar la trazabilidad de la cadena de frío. Su pantalla integrada permite consultar en tiempo real la temperatura registrada, el estado del dispositivo y las alertas, sin necesidad de utilizar un ordenador o software adicional.
Además, el registrador funciona con temperaturas entre −30 °C y +70 °C, con una precisión de ±0,5 °C, registra datos durante hasta 180 días y genera automáticamente informes en formato PDF y CSV mediante conexión USB. Además, cumple con las certificaciones EN 12830, GDP, CE y RoHS, garantizando la validez de los registros durante auditorías e inspecciones.
El registro continuo de la temperatura proporciona evidencia del mantenimiento de las condiciones de conservación durante el transporte, reduciendo pérdidas económicas, facilitando el cumplimiento normativo y reforzando la confianza de clientes y autoridades.
En conclusión, la monitorización continua mediante registradores de temperatura permite prevenir pérdidas de productos sensibles, mejorar la trazabilidad y garantizar el cumplimiento de los estándares de calidad y seguridad a lo largo de toda la cadena logística.
Noémie, C. (21 de Mayo de 2026). Kelvin Solutions. Obtenido de Cold chain temperature logger: how can you avoid 30% of losses on your shipments?