IRTA
IRTA

IRTA

Servicios

El IRTA impulsa el CiPA, un centro pionero en la investigación y la innovación sobre proteínas alternativas

El Centro de innovación en Proteínas Alternativas (CiPA) valoriza fuentes de proteína alternativas a las tradicionales

irta-e1696200941555.jpg
01 Octubre, 2023

Este es el caso de vegetales, fermentación con hongos y otros microorganismos, algas e insectos

El Departamento de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural de la Generalitat de Cataluña y el Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) han presentado el nuevo Centro de innovación en Proteínas Alternativas (CiPA). El objetivo del centro es valorizar fuentes de proteína alternativas a las tradicionales. La alimentación, su presente y su futuro, es motivo de debate frecuente en los últimos años, y está viviendo muchos cambios.

El sector de producción de análogos cárnicos ha experimentado fuertes crecimientos de mercado y se considera que en general se está consolidando. Varios informes internacionales especializados apuntan a que el valor global del sector es de unos 7.500 millones de dólares. Además, coinciden en considerar a Europa un actor clave, con previsiones de crecimiento interanual del 7,7%. En parte es por las cifras de España, que en 2021 alcanzó en ventas (448 millones de euros) y en inversión (25 millones de euros).

En este escenario, la Unión Europa está impulsando la llamada “transición proteica”. Esta propone racionalizar nuestra ingesta de carne animal y el incremento de fuentes de proteína alternativa. Este es el caso de los vegetales, microalgas, fermentación de hongos (y otros microorganismos) e insectos. También se espera que estas nuevas fuentes proteína contribuyan a la reducción del impacto ambiental de la producción alimentaria tradicional. Así, se fomentará una alimentación más saludable y autosuficiente, proveniente de producciones locales sostenibles.

Todo ello supone una oportunidad para el sector agroalimentario catalán, que puede convertirse en una palanca importante para la transformación del sistema alimentario del país.

En este contexto, se ha presentado un nuevo centro pionero en investigación e innovación sobre este ámbito: el CiPA.


Un centro singular y pionero

Hasta ahora, no existía en Cataluña ni en España ninguna infraestructura centrada en la investigación y la innovación sobre ingredientes y productos alimenticios en el ámbito específico de las proteínas alternativas, que combine investigación de laboratorio y plantas piloto . Por eso, Josep Usall, director general del IRTA, afirma que:

«El CiPA aspira a ser un centro de referencia en la búsqueda de proteínas alternativas en el sur de Europa»

El objetivo del CiPA es impulsar la producción sostenible de alimentos y piensos en Cataluña, valorizando fuentes alternativas de proteína para alimentación animal y humana. El nuevo Centro de innovación en Proteína Alternativa fomenta la investigación y tecnología relacionada con coproductos, subproductos, residuos y excedentes del sector agroalimentario. Abarcará las diversas fases de la cadena de valor, desde la producción de la materia prima hasta el consumidor. La producción de biomasa, la extracción y purificación de proteína, la funcionalización de nuevos ingredientes, el evaluación organoléptica y de la seguridad alimentaria y, finalmente, su integración en prototipos de alimentos reformulados. Carmel Mòdol, secretario de Alimentación del Departamento de Acción Climática, valora esta iniciativa:

«El IRTA es nuestro instituto de investigación de referencia en agroalimentación, y la creación de este centro tan importante para el futuro de nuestro sector, reafirma el compromiso del Departamento en la alimentación del futuro». 

La producción sostenible de proteínas es una iniciativa del plan estratégico del IRTA y una de las líneas prioritarias en la estrategia de futuro de su área de Industrias Alimentarias. Las actuales infraestructuras, capacidades y la experiencia del IRTA constituye una base sólida para participar activamente en el diseño y la implementación de una estrategia global que responda a esta importante oportunidad. El CiPA no tendrá una localización única, sino que se distribuye por el territorio catalán aprovechando las instalaciones y la experiencia del personal científico del IRTA en líneas de investigación sobre proteína vegetal, fermentación, algas e insectos. El equipo del nuevo centro de innovación lo conforman principalmente investigadores localizados en el centro IRTA Monells. Pero también contará con otros equipos de Girona (IRTA Mas Badia), Lleida (IRTA Fruitcentre), y Tarragona (IRTA Mas Bové e IRTA La Ràpita). Se prevé que el proceso de dotación de los equipamientos tecnológicos, que ya ha comenzado, se despliegue hasta el año 2027, de la mano del Departamento de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural y con el apoyo del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).


De la naturaleza a la mesa 

Joan Manel Albacete, gestor del Área de Industrias Alimentarias, explica:

«Entre los objetivos específicos del CiPA, está la producción de “biomasa”, la materia orgánica obtenida a partir de vegetales ricos en proteína y de la fermentación sólida, líquida y de precisión con microorganismos (como bacterias, levaduras o hongos), así como de algas y de insectos» 

Precisamente, el pasado año el Instituto ya fue referente en obtención de proteínas a partir de la fermentación de hongos y levaduras, como co-organizador del quinto Fórum Cárnico y de la Proteína Alternativa. A partir de procesos como éstos, se pueden obtener ingredientes alimenticios, concentrados y aislados proteicos, necesarios para el desarrollo de alimentos ricos en proteínas tanto para la alimentación humana como para el animal (piensos). Y con estos ingredientes basados en proteínas alternativas, podemos enfocarnos en la elaboración de alimentos innovadores, sostenibles, sabrosos, saludables y seguros. Gracias a la investigación ya la tecnología, el nuevo centro también fomenta la circularidad en la producción alimentaria. Los nuevos ingredientes y productos basados en proteína alternativa se basan también en el aprovechamiento y valorización de coproductos, subproductos, residuos o excedentes del sector agroalimentario. Pero finalmente, los consumidores son los que evalúan y eligen su dieta. ¿Cuál es el impacto social de la implementación de estos alimentos? ¿Qué echan de menos en comparación con los productos cárnicos tradicionales, o qué rechazan? Resulta clave considerarlos en los procesos de innovación, por lo que el CiPA también se dotará de un laboratorio de neurociencia. Todo esto comportará una ampliación del conocimiento de los parámetros nutricionales, funcionales, sensoriales y de seguridad alimentaria de estos alimentos. Y, por supuesto, este conocimiento se transferirá al sector productivo, que podrá transitar, acompañado por el IRTA y el nuevo CiPA, de forma eficiente, segura y sostenible hacia la alimentación del futuro.

Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia Financiado por la Unión Europea