El hydrocooling se posiciona como una de las tecnologías más eficaces en el preenfriamiento de hortalizas de hoja. En este ámbito, la empresa Ilerfred, especializada en soluciones de refrigeración y tecnologías poscosecha, destaca su aplicación en lechuga como estrategia para preservar la calidad y prolongar la vida útil del producto.
Las hortalizas de hoja, y en particular la lechuga, presentan una fisiología altamente susceptible a la deshidratación y al deterioro acelerado tras la cosecha. La pérdida de agua poscosecha constituye uno de los principales vectores de degradación, traducido en merma de peso, pérdida de turgencia, marchitamiento y reducción de la calidad textural. En este contexto, la gestión térmica resulta el factor de control más determinante en el manejo de materias primas destinadas tanto a producto fresco entero como a IV gama.
La prerrefrigeración constituye una etapa crítica para eliminar de forma rápida el calor de campo y disminuir la tasa respiratoria, con impacto directo sobre la extensión de la vida útil y el mantenimiento de parámetros de calidad. En condiciones de altas temperaturas de recolección, cualquier retraso en el enfriamiento incrementa notablemente la pérdida de calidad. Entre las tecnologías disponibles (enfriamiento en cámara, aire forzado, vacío e hydrocooling), el hydrocooling (HC) destaca para lechuga por su eficiencia térmica, aporte hídrico y robustez frente a variaciones ambientales.
El hydrocooling se basa en la transferencia térmica por contacto directo mediante una ducha continua de agua fría, lo que favorece coeficientes de enfriamiento muy superiores a los obtenidos por aire.
Descenso rápido del calor de campo
Ensayos en lechuga iceberg ‘Lucy Brown’ muestran que la mayor parte del calor de campo se elimina en los primeros 10 minutos a 4 °C. En lechuga lisa ‘Vitória de Santo Antão’, 5 minutos de HC a 4 °C redujeron la temperatura interna desde 20 °C hasta 8,1 °C, evidenciando una elevada conductividad térmica efectiva.
Disminución de la tasa respiratoria
El HC y el vacío (VC) son los sistemas que reducen la temperatura de manera más eficiente a través de la masa del producto. Esto es vital para reducir la tasa de respiración. Durante campañas de primavera–verano, donde la temperatura inicial de cosecha es elevada, ambos métodos lograron reducir significativamente la tasa respiratoria. La cinética de enfriamiento del HC se aproxima a la del VC (~30 min), y supera ampliamente la velocidad del aire forzado, que puede requerir más de 20 horas para alcanzar condiciones óptimas.
El hydrocooling aporta una ventaja determinante en hortalizas de hoja: el mantenimiento de la hidratación del producto.
Prevención de la deshidratación y mantenimiento de la turgencia:
El contacto directo con agua fría reduce la pérdida de humedad y puede rehidratar ligeramente el tejido foliar, recuperando turgencia en muestras con síntomas iniciales de marchitamiento, manteniendo una apariencia más fresca.
Conservación del contenido de agua
Lechugas sometidas a HC y almacenadas a 5 °C mantuvieron niveles significativamente superiores de humedad foliar frente a lotes sin preenfriamiento.
Incremento de la vida útil
Los efectos del hydrocooling sobre la hidratación y la reducción de la actividad metabólica, se traducen en mejoras cuantificables:
Mejora de parámetros visuales
Las muestras tratadas mediante HC o VC presentaron mayor saturación de color (croma) después de su procesado, coherente con un mayor contenido de agua en el tejido.
Preservación de la integridad celular:
Aunque el VC proporciona velocidades de enfriamiento similares, en hojas delicadas puede generar lesiones estructurales o deterioro visual debido a la desecación interna por evaporación intensa. El HC no presentó estos efectos, mostrando mayor compatibilidad con tejidos sensibles.
Control microbiano:
El lavado durante el HC redujo de forma significativa los recuentos de Pseudomonas, sin favorecer el desarrollo microbiano posterior, incluso en presencia de agua residual no se promovió el desarrollo de microorganismos o pudrición.
Adaptación a distintos cultivares:
Para variedades como ‘Great Lakes 54’, ‘Trocadero’ y ‘Gigante degli Ortolani’, el HC ha demostrado ser el método más adecuado, reduciendo el porcentaje de hojas descartadas y manteniendo la firmeza al final del periodo comercial.
La aplicación del hydrocooling inmediatamente tras la cosecha constituye una estrategia altamente eficaz y recomendable para el manejo poscosecha de lechuga, especialmente en escenarios de altas temperaturas ambientales. Sus principales ventajas incluyen:
La integración del HC con una cadena de frío estable a 5 °C representa una combinación eficiente para optimizar la calidad, reducir mermas y mejorar la gestión del producto a lo largo de la cadena de suministro.
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