El azufaifo (Ziziphus mauritiana Lamk.) es un fruto con elevado valor nutricional y una notable capacidad de adaptación a condiciones climáticas adversas. Sin embargo, su rápida pérdida de calidad tras la cosecha limita su comercialización y distribución. Un estudio reciente evaluó cómo la combinación de tratamientos con agua caliente y almacenamiento refrigerado puede mejorar la conservación del fruto y prolongar su vida útil.
Los investigadores analizaron diferentes tratamientos de inmersión en agua caliente a 40, 45 y 50 °C, combinados con almacenamiento a temperatura ambiente (26 ± 1 °C) y en refrigeración (14 ± 1 °C), durante un periodo de 30 días. El objetivo fue determinar su efecto sobre la calidad fisicoquímica, el metabolismo oxidativo y las defensas antioxidantes del fruto.
A medida que avanzó el almacenamiento, los frutos experimentaron un aumento progresivo de la pérdida de peso, que alcanzó hasta el 28,31 %, junto con un incremento de los sólidos solubles, de 10,58 hasta 22,16 °Brix, reflejando el avance de la maduración. Paralelamente, la acidez titulable disminuyó desde el 0,2894 % hasta el 0,1781 %, indicando el proceso natural de senescencia.
El análisis estadístico confirmó una fuerte relación entre la pérdida de agua y el aumento de azúcares, así como una disminución de la acidez conforme avanzaba el almacenamiento.
Entre todos los tratamientos evaluados, la inmersión en agua caliente a 50 °C fue la que ofreció mejores resultados. Esta estrategia redujo la pérdida de peso desde el 18,79 % registrado en los frutos sin tratar hasta el 15,02 %, además de mantener un mayor contenido de ácido ascórbico, uno de los principales indicadores de calidad nutricional.
El tratamiento térmico también limitó la acumulación de peróxido de hidrógeno (H₂O₂) y malondialdehído (MDA), dos compuestos asociados al estrés oxidativo y al deterioro celular durante la conservación.
Al mismo tiempo, aumentó significativamente la actividad de enzimas antioxidantes como la superóxido dismutasa, la catalasa, la peroxidasa y la ascorbato peroxidasa. Este refuerzo de los mecanismos antioxidantes permitió reducir el daño oxidativo y retrasar el envejecimiento de los frutos.
Los autores concluyen que la combinación de un tratamiento con agua caliente a 50 °C y almacenamiento refrigerado a 14 °C constituye la estrategia más eficaz para conservar la calidad del azufaifo en poscosecha.
Además de reducir la pérdida de agua y retrasar la senescencia, este manejo fortalece los sistemas antioxidantes del fruto, preserva sus características fisicoquímicas y prolonga significativamente su vida comercial, ofreciendo una alternativa sencilla y de bajo coste para mejorar la conservación de este cultivo.