En sanidad vegetal, no siempre basta con identificar el patógeno. En el manzano, distintas especies de Colletotrichum pueden estar asociadas a enfermedades diferentes, con síntomas que a veces se solapan y que pueden llevar a diagnósticos confusos.
Biblioteca Horticultura ha publicado un nuevo artículo técnico elaborado por Pedro Mondino, Marciel Stadnik y Sandra Alaniz, centrado en dos enfermedades del manzano que pueden convivir en una misma parcela: la mancha foliar por Glomerella y la podredumbre amarga.
El trabajo analiza por qué ambas patologías se confunden con frecuencia y qué criterios prácticos pueden ayudar a diferenciarlas en campo, en poscosecha y en pruebas de patogenicidad.
La podredumbre amarga es una enfermedad clásica del fruto. Produce una pudrición blanda, progresiva y destructiva, que avanza hacia el interior de la manzana y puede comprometer completamente el fruto.
La mancha foliar por Glomerella, en cambio, no se limita a las hojas, aunque su componente foliar es clave. En cultivares sensibles puede causar manchas necróticas, amarillamiento y defoliación prematura. En los frutos produce lesiones pequeñas, superficiales o ligeramente deprimidas, de consistencia corchosa, que afectan a la calidad comercial pero no evolucionan hacia una podredumbre blanda.
Esta diferencia es fundamental. Según el artículo, no basta con indicar que se ha detectado Colletotrichum en un fruto de manzano. Es necesario describir el tipo de síntoma, el cultivar afectado y el contexto en el que aparece.
El artículo subraya que la mancha foliar por Glomerella y la podredumbre amarga pueden coexistir en una misma finca e incluso en un mismo árbol. En esas situaciones pueden observarse, al mismo tiempo, frutos con pudrición progresiva, frutos con lesiones corchosas y hojas con manchas necróticas y defoliación.
Por ello, el diagnóstico debe integrar varios elementos: el órgano afectado, el tipo de lesión, la presencia o ausencia de síntomas foliares, el cultivar y el comportamiento de la enfermedad.
Esta diferenciación no es solo una cuestión técnica. También condiciona las decisiones de manejo sanitario, el momento de intervención, el órgano que debe protegerse y la forma de evaluar la eficacia de las medidas aplicadas.
Uno de los puntos que destaca el trabajo es la importancia del cultivar. La mancha foliar por Glomerella se expresa principalmente en materiales del grupo ‘Golden Delicious’ y en cultivares relacionados, como ‘Gala’, ‘Cripps Pink’/‘Pink Lady®’, ‘Rosy Glow’, ‘Sekzie’ o ‘Jonagold’.
También se advierte sobre el diseño de las pruebas de patogenicidad. La inoculación por herida en frutos puede inducir pudriciones y alterar la interpretación de los resultados cuando se pretende estudiar la mancha foliar por Glomerella.
Por este motivo, los autores insisten en que los ensayos deben describir con precisión qué síntoma se reproduce, sobre qué órgano, en qué cultivar y bajo qué método de inoculación.
El artículo propone una serie de datos básicos para comunicar nuevos casos de Colletotrichum en manzano: cultivar afectado, órgano muestreado, tipo de síntoma observado, presencia o ausencia de defoliación, presencia o ausencia de pudrición blanda, método de inoculación utilizado y tipo de síntoma reproducido.
Esta información permite distinguir con mayor claridad los casos de podredumbre amarga, los de mancha foliar por Glomerella y las situaciones en las que ambas enfermedades conviven.
En conjunto, el trabajo plantea que diferenciar correctamente estas dos patologías no es un detalle académico, sino una condición necesaria para diagnosticar bien, interpretar resultados de laboratorio y diseñar estrategias de manejo ajustadas a cada enfermedad.
Accede al artículo: “Mancha foliar por Glomerella y podredumbre amarga del manzano: dos enfermedades que conviven”