El lichi (Litchi chinensis Sonn.) es un cultivo frutal no climatérico de gran importancia comercial, cuyo desarrollo, maduración, abscisión y calidad en poscosecha están regulados por una compleja red de fitohormonas. A diferencia de los frutos climatéricos, la maduración del lichi está principalmente controlada por el ácido abscísico (ABA) y la señalización de azúcares, mientras que el etileno desempeña un papel relevante en la abscisión, la senescencia y la degradación en poscosecha.
Este trabajo resume el conocimiento actual sobre el papel de las principales hormonas en la fisiología del lichi, incluyendo etileno, ABA, jasmonatos, brasinoesteroides y ácido salicílico. El etileno regula la abscisión activando enzimas que degradan la pared celular y, durante el almacenamiento, favorece el pardeamiento del pericarpio y la senescencia. Por otro lado, el ABA actúa como regulador clave de la madurez del fruto, promoviendo la acumulación de antocianinas, el transporte de azúcares y el inicio de la maduración.
Investigaciones recientes destacan la importancia de la interacción hormonal (crosstalk), como el antagonismo auxina-etileno, la sinergia ABA-azúcares y la interacción ABA-etileno, en la retención del fruto, el proceso de maduración y la respuesta al estrés. Asimismo, los jasmonatos, brasinoesteroides y el ácido salicílico contribuyen a mejorar la tolerancia al estrés, los mecanismos de defensa y la calidad en poscosecha.
A pesar de estos avances, persisten importantes lagunas de conocimiento. La base molecular de la señalización hormonal y sus interacciones aún es limitada, especialmente en lo referente a redes de regulación génica y validación funcional de genes clave. La escasa integración de técnicas multi-ómicas restringe la comprensión de la maduración y la fisiología del estrés. Además, el papel de hormonas secundarias está poco estudiado, y el control hormonal durante la poscosecha, en particular los mecanismos del pardeamiento del pericarpio, requiere mayor investigación. También existe una falta de protocolos estandarizados específicos por cultivar para el uso de reguladores de crecimiento (PGRs), así como poca información sobre respuestas genotípicas y el impacto del cambio climático en el equilibrio hormonal. La transferencia del conocimiento desde el laboratorio al campo sigue siendo un desafío relevante.
El futuro de la investigación pasa por integrar tecnologías multi-ómicas avanzadas, una manipulación hormonal más precisa y estrategias adaptadas al cambio climático, con el fin de mejorar la productividad, la calidad del fruto y la sostenibilidad del cultivo de lichi.
Pathak, G. (n.d.).
Phytohormonal control and crosstalk in litchi fruit development, ripening, abscission and quality regulation. HAL Science.