Los hongos patógenos causan importantes pérdidas poscosecha en las cadenas de producción frutícola, lo que reduce el valor comercial además de amenazar la seguridad alimentaria.
Los cítricos, que son muy valorados, altamente consumidos y se ven particularmente afectados. El transporte, la distribución y los largos periodos de almacenamiento, hacen que estas frutas sean muy susceptibles a la descomposición microbiana.
Dos especies de Penicillium, P. digitatum y P. italicum, son los principales agentes causales del moho verde y azul, respectivamente, y juntos son responsables de la gran mayoría del deterioro poscosecha de los cítricos.
Si bien P. digitatum se considera la especie más agresiva y prevalente, responsable de hasta el 90 % de las pérdidas, P. italicum plantea un desafío particular debido a su tolerancia a las bajas temperaturas a y la actividad hídrica. Esta resiliencia fisiológica le permite persistir en condiciones de almacenamiento menos favorables que P. digitatum, lo que facilita una rápida propagación y contribuye a pérdidas significativas.
El manejo actual de las enfermedades poscosecha de los cítricos depende en gran medida de la aplicación de fungicidas sintéticos.
Sin embargo, el aumento de surgimiento de cepas resistentes de Penicillium a estos productos, sumado a la creciente presión regulatoria y pública para alternativas más seguras y sostenibles, ha creado una necesidad urgente de nuevas estrategias de control.
Para ello, comprender la base molecular de la infección fúngica es crucial para identificar nuevas estrategias de mitigación de las enfermedades poscosecha.
En los últimos años se han investigado los mecanismos moleculares que subyacen a la virulencia de P. digitatum, incluyendo la identificación de efectores, transportadores y metabolitos secundarios específicos. Pero la biología de P. italicum sigue siendo menos conocida.
En los hongos fitopatógenos, la virulencia es multifactorial y a menudo implica una combinación de degradación enzimática de los tejidos, resistencia al estrés ambiental y debilidad de las defensas del huésped.
Los metabolitos secundarios, en particular, se reconocen como factores críticos de virulencia en muchas interacciones planta-patógeno. Estos compuestos bioactivos de bajo peso molecular, sintetizados por grupos de genes biosintéticos pueden servir como fitotoxinas, supresores de la inmunidad vegetal, agentes antimicrobianos o moléculas de señalización involucradas en la colonización del huésped.
Los grupos de genes biosintéticos suelen codificar enzimas como las péptido sintetasas no ribosomales y las policétido sintetasas, que producen metabolitos estructuralmente diversos y biológicamente activos.
Aunque la contribución de los metabolitos secundarios de P. italicum a la virulencia no se ha caracterizado completamente, estudios recientes han revelado que esta especie produce un repertorio distintivo de compuestos bioactivos.
Por ejemplo, se ha informado que P. italicum sintetiza piperazinoazepinas, la piranona 2,5-dihidro-4-metoxi-2H-piran-2-ona, y el ácido itálico, un derivado del tetrahidrofurano.
Además, investigadores han realizado análisis metabolómicos in vivo de naranjas infectadas con P. italicum e identificaron la presencia de alcaloides dicetopiperazínicos, incluyendo brevianamida F, que contribuyen al antagonismo microbiano contra los endófitos.
Los enfoques genéticos funcionales, como la inactivación o el silenciamiento de genes, proporcionan herramientas eficaces para analizar el papel de los metabolitos secundarios en la virulencia fúngica.
Si bien se suele asumir que los metabolitos secundarios contribuyen a la patogenicidad, sus efectos pueden ser muy dependientes del contexto. Por ejemplo, la deleción del gen tqaA en P. digitatum, responsable de la biosíntesis de triptoquialanina A, no afecta la capacidad del hongo de infectar cítricos, a pesar de la toxicidad del compuesto.
Esto subraya la importancia de analizar directamente las relaciones entre genes y funciones, en lugar de basarse únicamente en la abundancia de metabolitos o la identificación génica.
En un estudio reciente, fue investigado el papel funcional de los metabolitos secundarios de péptidos cíclicos en el proceso de infección de P. italicum en cítricos.
Mediante el análisis LC-HRMS (Liquid Chromatography-High Resolution Mass Spectrometry) del tejido de frutas infectadas, se identificó un grupo único de péptidos cíclicos incluyendo fungisporina y tetrapéptidos estructuralmente relacionados producidos durante la colonización del hospedador.
Mediante una estrategia de deleción génica dirigida, fue alterado un gen hcpA responsable de la biosíntesis de enzimas sintetasas de péptidos no ribosomales (NRPS). De esta forma, se eliminó la producción de estos metabolitos, confirmando su papel esencial en su biosíntesis.
Aunque el mutante ΔhcpA mostró desarrollo y esporulación normales, fue más susceptible al estrés osmótico y causó lesiones más pequeñas en la naranja, lo que indica una virulencia reducida.
Este estudio identifica una diana molecular prometedora para el desarrollo de enfoques innovadores en el control de enfermedades de cítricos poscosecha, y revela una conexión directa entre el metabolismo secundario y la capacidad de infección de P. italicum agente causal del moho azul.

Resumen gráfico según Silva, E. et al, 2026
Silva, E.; Barbosa, J. C.; Gárcia, A. G.; Berlinck, R. G.; S.; Ballester, A. R.; Candelas, L. G.; Fill, T. (2026).
Decoding virulence in Penicillium italicum: A functional link between NRPS-derived cyclic peptides and citrus infection
Postharvest Biology and Technology, 234: 114069.
https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0925521425006817 Acceso el 24/01/2026.
https://doi.org/10.1016/j.postharvbio.2025.114069 Acceso el 24/01/2026.
Imagen
Pacific Pests, Pathogens & Weeds, https://apps.lucidcentral.org/pppw_v10/text/web_full/entities/citrus_storage_moulds_197.htm, ingreso 25 enero 2026