La evaluación del riesgo y la prevención de contaminaciones cruzadas son elementos fundamentales para decidir cuándo debe utilizarse el etiquetado precautorio de alérgenos en alimentos envasados. AGQ Labs ha puesto el foco en esta cuestión tras la publicación de nuevos criterios técnicos por parte de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).
El procedimiento plantea que las advertencias precautorias, como «puede contener», deben utilizarse cuando exista un riesgo residual real que no pueda evitarse mediante buenas prácticas de fabricación. Por ello, la evaluación debe apoyarse en información científica y datos analíticos fiables, en lugar de recurrir a menciones genéricas sin una justificación suficiente.
La prevención del contacto cruzado debe ser la primera medida. Cuando no sea posible eliminar completamente el riesgo, la evaluación debe servir para determinar si resulta necesario informar al consumidor mediante el etiquetado precautorio.
En este contexto, los análisis especializados pueden aportar información para caracterizar los riesgos, comprobar la eficacia de las medidas de control y fundamentar las decisiones de etiquetado. AGQ Labs ofrece servicios de análisis de alérgenos y destaca la importancia de aplicar métodos adecuados a cada producto y matriz.
El objetivo es contribuir a una información más coherente para el consumidor, reforzar la protección de las personas con alergias y evitar advertencias innecesarias cuando no estén justificadas por una evaluación del riesgo.