Los recubrimientos comestibles podrían desempeñar un papel mucho más amplio del que tradicionalmente se les ha atribuido en la conservación poscosecha. Una revisión científica propone considerarlos como reguladores metabólicos capaces de modificar la actividad enzimática y los procesos fisiológicos que determinan la maduración y el deterioro de los frutos durante el almacenamiento.
Hasta ahora, la principal función de los recubrimientos comestibles se asociaba a la creación de una película semipermeable que reduce la respiración, limita la pérdida de agua y ralentiza el intercambio gaseoso. Sin embargo, los autores señalan que las investigaciones más recientes muestran que estos materiales también pueden influir directamente en procesos bioquímicos internos relacionados con la calidad del fruto.
La revisión destaca que los recubrimientos modifican el microambiente que rodea al fruto y, como consecuencia, regulan la actividad de enzimas implicadas en la degradación de la pared celular, el metabolismo de los carbohidratos y los sistemas antioxidantes responsables de controlar el equilibrio oxidativo.
El trabajo analiza las diferencias entre frutos climatéricos y no climatéricos. En los primeros, la producción de etileno desencadena una intensa actividad enzimática responsable del ablandamiento, el desarrollo del color y otros cambios propios de la maduración. En los frutos no climatéricos, estos procesos están regulados principalmente por otras hormonas y por mecanismos asociados al estrés fisiológico.
Según los investigadores, los recubrimientos comestibles son capaces de modular estas rutas metabólicas mediante cambios en el intercambio de gases, la humedad, la disponibilidad de compuestos bioactivos y el equilibrio redox, contribuyendo así a retrasar la senescencia y mantener la calidad durante más tiempo.
La revisión también incorpora evidencias procedentes de herramientas multiómicas, como la transcriptómica y la metabolómica, para explicar cómo los recubrimientos afectan a la expresión génica y a diferentes rutas metabólicas. A partir de estos conocimientos, los autores proponen un modelo integrador que relaciona las propiedades de los recubrimientos con la regulación enzimática y la conservación de la calidad.
Este enfoque abre la puerta al desarrollo de una nueva generación de recubrimientos comestibles diseñados no solo para crear una barrera física, sino también para regular de forma precisa el metabolismo de los frutos y mejorar su conservación poscosecha.
Gidado, M. J., Gunny, A. A. N., Devi, M., Raja Hashim, R. H., Opara, U. L., & Ali, A. (2026). Edible coatings as modulators of enzymatic pathways in postharvest fruit metabolism: A comprehensive review. Food Chemistry. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0141813026034926