En la actualidad, la búsqueda de nuevas formas de reducir pérdidas y aprovechar la fruta que no puede comercializarse en fresco, sigue siendo importante para la industria del caqui. Por ello, esta investigación estudia tanto el secado natural como el secado mediante aire caliente para evaluar así las diferencias de temperatura en la calidad final del fruto.
Los resultados mostraron que las temperaturas moderadas ofrecen una textura más blanda y gelatinosa; en cambio, las temperaturas demasiado elevadas provocan una corteza más gruesa y una textura excesivamente dura.
También se destacaron en el estudio otras técnicas que podrían ayudar, como el uso de reguladores del crecimiento (GA3 y Harvista™).
La determinación del momento clave de recolección del fruto también fue otro aspecto estudiado a través de análisis fisicoquímicos y estructurales.
Este artículo forma parte de la revista Actual Poscosecha 2025
Accede al artículo: "Estrategias pre- y poscosecha para optimizar la calidad y la rentabilidad del cultivo del caqui"