La empresa Elea ha presentado los últimos avances de su tecnología de campos eléctricos pulsados (PEF), destacando su aplicación en la industria de patatas fritas y su impacto en la eficiencia del proceso productivo.
El sistema actúa directamente sobre la patata mediante electroporación, modificando su estructura interna y facilitando su procesado. Esto permite obtener cortes más uniformes, con menos daños en la superficie y una mayor resistencia a la rotura, lo que contribuye a mejorar la calidad final del producto.
Esta mejora tiene también un impacto directo en las etapas posteriores del proceso. La apertura de la estructura celular facilita la eliminación de compuestos responsables del oscurecimiento durante la fritura, lo que permite un mejor control del color del producto.
A estos beneficios se suman mejoras en la eficiencia global del proceso, como la reducción de los costes operativos, especialmente en el consumo de energía, y el incremento del rendimiento de la producción, lo que se traduce en una mayor cantidad de producto final a partir de la misma materia prima.
La tecnología ofrece una mayor capacidad de adaptación a las variaciones en la materia prima, facilitando el mantenimiento de estándares de calidad más homogéneos. Asimismo, permite el desarrollo de nuevos productos gracias a la mayor flexibilidad en el procesado.
Actualmente, la tecnología de campos eléctricos pulsados cuenta con una implantación creciente en la industria, con numerosas instalaciones a nivel internacional. Según destacó Elea, se trata de una solución ya consolidada que permite a los fabricantes mejorar su competitividad mediante la optimización de procesos y la reducción de costes.
Con estos avances, Elea refuerza su apuesta por la innovación en el sector.