Las flores son valoradas por su papel en la reproducción vegetal, así como por sus cualidades ornamentales, debido al color de los pétalos y, en muchos casos, también por la fragancia.
El color de las flores es muy importante tanto en el mejoramiento como en la investigación poscosecha, ya que influye considerablemente en las preferencias del consumidor. Comprender los mecanismos biológicos y moleculares que controlan su senescencia y la retención del color durante su vida en florero es esencial para desarrollar tecnologías que mejoren el mantenimiento de las propiedades ornamentales.
En muchas especies vegetales, el color de los pétalos se determina durante el desarrollo, y suele mantenerse constante después de la floración, aunque algunas plantas experimentan cambios notables después de la antesis.
Por ejemplo, la petunia (Petunia × hybrida familia Solanaceae) presenta una considerable degradación de las antocianinas, reacción catalizada por la enzima peroxidasa, y marchitamiento de los pétalos después de la antesis.
También se han reportado degradación de antocianinas mediada por peroxidasa en la marchitez de los pétalos en otras especies de plantas, incluyendo el loto (Nelumbo nucifera familia Nelumbonaceae) y el crisantemo (Chrysanthemum morifolium familia Asteraceae).
Además, se han observado cambios visuales de color de blanco a rosa o de amarillo a naranja en los pétalos de especies de onagra (Oenothera spp familia Onagraceae) durante la senescencia, debido a la acumulación del compuesto cianidina 3-glucósido.
Los claveles (Dianthus caryophyllus L. familia Cariofilaceae) son reconocidos por su atractiva apariencia y la diversidad de cultivares que los posiciona como una de las flores ornamentales más destacadas a nivel mundial.
La venta al consumidor a través de plataformas de comercio electrónico se ha vuelto cada vez más frecuente, y los claveles en maceta enfrentan desafíos importantes durante la etapa poscosecha debido a su relativamente corta vida y su susceptibilidad al deterioro de su calidad.
El valor ornamental de los claveles en maceta puede verse comprometido por condiciones ambientales desfavorables, como la baja intensidad de la luz y las temperaturas elevadas durante el transporte.
La exposición a altas temperaturas o a condiciones de baja luminosidad durante el desarrollo floral reduce la acumulación de antocianina en los pétalos, lo que resulta en una pigmentación pálida de las flores durante la antesis.
Estudios recientes han mejorado sustancialmente la comprensión de los genes enzimáticos y las vías metabólicas implicadas en la biosíntesis de las antocianinas, dilucidando los mecanismos reguladores que subyacen a su acumulación y modificación.
Por ejemplo, se ha comprobado que 3 días de almacenamiento a 10 °C en la oscuridad no afectan la coloración de los pétalos, mientras que el almacenamiento a 23 °C en las mismas condiciones causa su decoloración.
Para identificar los genes asociados con la decoloración, fue realizado un análisis ponderado de la red de coexpresión génica utilizando datos del fenotipo del color de los pétalos basados en el sistema CIELAB* y transcriptómicos.
Los genes de transporte de protones H+ transmembrana, que potencialmente regulan los niveles de pH vacuolar, se muestran significativamente sobrerrepresentados en los módulos correlacionados positivamente con el parámetro de color b* (donde los valores bajos indican azul y los valores altos indican amarillo). El pH de los pétalos aumenta después de 3 días de almacenamiento a 23 °C.
Se observó una tendencia similar en claveles cortados. El tratamiento externo de pH induce cambios de color marcados en los pétalos, con una decoloración independiente de la antocianina a pH 6,0, pero no a pH 4,0.
Estos datos sugieren que un aumento del pH vacuolar contribuye a la decoloración de los pétalos, independientemente de la reducción de antocianinas.
Además de las antocianinas, las condiciones intracelulares, incluidos los niveles de pH, se consideran importantes para preservar la calidad poscosecha, prolongar la vida útil en florero y mejorar el valor ornamental.
* El sistema CIELAB definido en 1976 por la Comisión Internacional de Iluminación (CIE), es un espacio de color tridimensional y uniforme que se utiliza para medir y estandarizar colores con alta precisión. Funciona con base en tres ejes: (luminancia), (verde-rojo) y (azul-amarillo), y se utiliza ampliamente en la industria para el control de calidad y la comparación de colores.
Kondo M.; Yano, R. (2026).
Physiological and transcriptomic analysis of early petal fading in potted carnations during postharvest storage
Postharvest Biology and Technology, 234: 114124.
https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0925521425007367 Acceso el 18/02/2026.
https://doi.org/10.1016/j.postharvbio.2025.114124 Acceso el 18/02/2026.
https://en.wikipedia.org/wiki/CIELAB_color_space Acceso el 18/02/2026.
Imagen
https://klinikfrydensbjerg.dk/En-Maceta-Plantas-Vivas-Con-Flores-Colores-Variados-Surtidos/1141660 Acceso el 18/02/2026.