Knauf Industries ha publicado una guía técnica en la que compara el comportamiento de los envases de poliestireno expandido (EPS) con alternativas como el cartón, la madera, el polietileno de alta densidad (PEHD) y el polipropileno expandido (EPP) en aplicaciones agrícolas. El documento pone el foco en el papel que desempeña el embalaje durante la fase poscosecha para preservar la calidad de frutas y hortalizas.
La compañía recuerda que mantener la cadena de frío resulta fundamental para ralentizar la respiración de los productos frescos, reducir la pérdida de agua y limitar la proliferación de microorganismos. Tras el proceso de preenfriamiento, el envase debe ser capaz de conservar la temperatura durante el transporte y el almacenamiento para evitar un deterioro prematuro.
Según el análisis, el EPS combina ligereza, resistencia mecánica, aislamiento térmico y resistencia a la humedad, características que favorecen la protección del producto frente a golpes, vibraciones y cambios de temperatura. Además, permite fabricar envases monomateriales reciclables y diseñados para facilitar la ventilación, el drenaje del agua procedente del hydrocooling y la manipulación durante las operaciones logísticas.
La comparativa elaborada por Knauf Industries indica que las cajas de EPS reducen el área dañada de la fruta en un 51 % respecto al cartón, un 66 % frente al plástico y hasta un 98 % en comparación con la madera. Asimismo, su menor peso contribuye a optimizar los costes de transporte y facilita las tareas de carga y descarga.
El documento también destaca la posibilidad de desarrollar soluciones personalizadas para diferentes productos hortofrutícolas y recuerda que el fabricante dispone de alternativas de origen reciclado y de biomasa, adaptadas a las futuras exigencias del Reglamento sobre Envases y Residuos de Envases (PPWR).
Más información en Knauf Industries