Las fresas son frutos altamente perecederos y el control de las enfermedades poscosecha continúa siendo uno de los principales desafíos para la industria. En este contexto, los agentes de control biológico han despertado un creciente interés como alternativas sostenibles frente al uso de fungicidas sintéticos. Sin embargo, todavía existe información limitada sobre cómo estos tratamientos afectan las comunidades microbianas asociadas al fruto y sus parámetros de calidad.
El estudio evaluó el uso de levaduras antagonistas como estrategia sostenible para controlar la pudrición poscosecha en fresas, centrándose tanto en la selección de cepas eficaces como en el análisis de su impacto sobre la calidad del fruto y el microbioma. Para ello, se aislaron y analizaron levaduras epífitas y endófitas con capacidad de biocontrol sobre frutos infectados de manera natural.
Las cepas más efectivas fueron identificadas como Aureobasidium pullulans y Metschnikowia pulcherrima, las cuales fueron posteriormente evaluadas en pruebas de eficacia. Los tratamientos con estas levaduras redujeron significativamente la incidencia y severidad del moho gris en comparación con los frutos no tratados después de diez días de almacenamiento en frío y dos días adicionales de vida útil comercial. Los resultados obtenidos fueron comparables a los de un biofungicida comercial basado en M. fructicola.
A pesar de los efectos positivos sobre el control de enfermedades, ninguno de los tratamientos provocó cambios significativos en parámetros clave de calidad del fruto, como firmeza, sólidos solubles totales y acidez titulable.
El análisis de metabarcoding mostró que la aplicación de levaduras modificó de forma importante el microbioma del fruto, reorganizando tanto las comunidades fúngicas como bacterianas. Las cepas antagonistas lograron colonizar eficazmente la superficie de la fruta y reducir la abundancia de Botrytis.
Además, los tratamientos promovieron el desarrollo de microorganismos beneficiosos, especialmente bacterias del género Achromobacter. Los autores destacan que los mecanismos de acción de estas levaduras no se limitan únicamente a la inhibición directa de patógenos, sino que también favorecen interacciones positivas con las comunidades microbianas residentes, contribuyendo a establecer un microbioma beneficioso capaz de prevenir el desarrollo de enfermedades.
Remolif, G., Garello, M., Prencipe, S., Ferrocino, I., Guarnaccia, V., Droby, S., Romanazzi, G., & Spadaro, D. (s.f.). Postharvest yeast treatments control strawberry rots and shift the fruit microbiome.
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0925521426002632