El lichi pelado presenta una vida útil muy limitada debido a la rápida aparición de pardeamiento enzimático, pérdida de firmeza, deshidratación y desarrollo microbiano tras la eliminación de su piel. Un nuevo estudio ha evaluado el potencial de distintos recubrimientos comestibles basados en polisacáridos para preservar la calidad del fruto durante el almacenamiento refrigerado.
Los investigadores compararon tres recubrimientos elaborados con glucomanano de konjac (KGM), goma guar (GG) y alginato sódico (SA) en lichis pelados almacenados a 4 °C durante 14 días, con el objetivo de identificar la estrategia más eficaz para retrasar el deterioro poscosecha.
Entre todos los tratamientos evaluados, el recubrimiento con 1 % de glucomanano de konjac (KGM1) fue el que mostró un comportamiento más consistente en la conservación de la calidad del fruto.
Al finalizar el periodo de almacenamiento, los lichis tratados con KGM1 conservaron un mayor brillo y firmeza que el lote control, además de registrar una pérdida de peso muy inferior (11,62 % frente al 26,49 % del control).
El tratamiento también redujo significativamente la carga bacteriana, lo que contribuyó a prolongar la vida comercial del producto.
El estudio muestra que el recubrimiento permitió conservar concentraciones más elevadas de compuestos fenólicos y flavonoides, responsables en parte de la capacidad antioxidante del fruto.
Como consecuencia, se observó una mayor actividad antioxidante y una reducción de la actividad de enzimas relacionadas con el pardeamiento, como la polifenol oxidasa (PPO) y la peroxidasa (POD).
Esta combinación ayudó a ralentizar las reacciones oxidativas responsables del oscurecimiento de la pulpa durante el almacenamiento.
Además de limitar el pardeamiento, el recubrimiento con KGM1 redujo la actividad de la poligalacturonasa, una enzima implicada en la degradación de la pared celular.
Este efecto permitió retrasar el ablandamiento de los tejidos y mantener una mejor textura durante el almacenamiento refrigerado.
Los autores también observaron una importante reducción del desarrollo microbiano en los frutos tratados.
El efecto barrera generado por el recubrimiento contribuyó a disminuir la proliferación bacteriana y a preservar mejor la calidad del producto durante los 14 días de conservación.
Los investigadores concluyen que el recubrimiento comestible elaborado con 1 % de glucomanano de konjac constituye la estrategia más eficaz entre las evaluadas para preservar la calidad del lichi pelado.
Su acción combina la reducción de la pérdida de agua, la inhibición del pardeamiento enzimático, el mantenimiento de la actividad antioxidante, el retraso del ablandamiento y el control del crecimiento microbiano. Según el trabajo, esta tecnología representa una alternativa libre de sulfitos con potencial para prolongar la vida útil de frutas peladas de alto valor comercial.
Lu, W.-C., Chan, Y.-J., Hsieh, C.-W., Li, S.-Q., Hua, B.-L., Liang, Z.-C., & Li, P.-H. (2026). Effects of polysaccharide-based edible coatings on the postharvest quality and shelf life of peeled lychee fruit. European Food Research and Technology. https://doi.org/10.1007/s11694-026-04724-w