Durante una presentación celebrada en Madrid, FRUIT LOGISTICA dio a conocer las líneas estratégicas de su edición de 2027, que tendrá lugar del 3 al 5 de febrero en Berlín. Entre sus principales novedades se encuentra el Buyers Club, una red exclusiva que conectará a 500 compradores internacionales con capacidad de decisión con empresas de toda la cadena de valor hortofrutícola.
En esta entrevista con Poscosecha.com, Christina Freier, directora de FRUIT LOGISTICA, explica qué valoran estos compradores al seleccionar proveedores tecnológicos y de servicios, qué soluciones están ganando peso en las decisiones de inversión y qué oportunidades ofrece la feria a las empresas españolas y latinoamericanas.
Los compradores internacionales actuales miran más allá de productos o tecnologías individuales. Buscan socios que comprendan la realidad del negocio hortofrutícola y puedan ayudarlos a abordar desafíos cada vez más complejos.
Ya sea para reducir las pérdidas alimentarias, mejorar la calidad del producto, optimizar las operaciones o aumentar la resiliencia de las cadenas de suministro, los compradores conceden cada vez más importancia a las soluciones que aportan un valor empresarial demostrado. Más allá de la propia innovación, buscan tecnologías que generen mejoras medibles de la eficiencia, favorezcan la competitividad a largo plazo y estén respaldadas por socios fiables que comprendan su negocio. La fiabilidad, la escalabilidad y la colaboración a largo plazo han adquirido tanta importancia como la excelencia técnica.
Esta es precisamente la idea que sustenta nuestro nuevo Buyers Club. Está diseñado para conectar a responsables internacionales de la toma de decisiones previamente verificados con expositores cuya experiencia coincida con sus prioridades de compra, haciendo que las reuniones comerciales sean más específicas, relevantes y, en última instancia, valiosas para ambas partes.
Lo que personalmente me resulta alentador es que las conversaciones se centran cada vez más en resolver desafíos compartidos, en lugar de limitarse a comparar productos. Esa mentalidad colaborativa es una de las mayores fortalezas del sector hortofrutícola.

Christina Freier, directora de FRUIT LOGISTICA
En todo el sector, la inversión se dirige cada vez más hacia tecnologías que mejoran la eficiencia, la resiliencia y la gestión de los recursos en el conjunto de la cadena poscosecha.
Observamos un interés especialmente elevado por la automatización y la robótica, el control digital de la calidad, la optimización de la cadena de frío, las soluciones inteligentes de almacenamiento y maduración, los envases sostenibles y la logística basada en datos. En lugar de optimizar procesos individuales de forma aislada, las empresas invierten cada vez más en soluciones integradas que mejoren el rendimiento general de sus operaciones.
Estas inversiones comparten un objetivo claro: reducir las pérdidas, proteger la calidad del producto, mejorar la consistencia y aprovechar mejor los recursos. A medida que los desafíos relacionados con el clima, la presión sobre los costes y los cambios en los flujos comerciales transforman el sector, la automatización, la digitalización y la eficiencia en el uso de los recursos se están convirtiendo en factores clave para las decisiones de inversión.
Por lo que observo en el sector a escala mundial, actualmente la innovación consiste menos en adoptar la última tecnología y más en aplicar soluciones que aporten mejoras medibles en eficiencia, resiliencia y competitividad a largo plazo.
La inteligencia artificial ya no es un asunto de futuro. Estamos viendo cómo genera un valor tangible en diferentes etapas de la cadena de valor hortofrutícola.
La IA se está aplicando a la robótica y la manipulación autónoma; la agricultura de precisión, incluidos el riego, la protección de cultivos y la fertilización; la inspección automatizada de la calidad mediante visión artificial; la previsión de la demanda; la planificación logística; la optimización de la cadena de frío, y el análisis de los datos de producción y de la cadena de suministro.
Lo que me parece especialmente interesante es que las empresas están incorporando la IA por razones muy prácticas. No invierten en inteligencia artificial porque esté de moda, sino porque les ayuda a mejorar la calidad, aumentar la eficiencia y utilizar los recursos de manera más responsable.
Esto refleja una tendencia más amplia que observamos en el sector: la innovación genera más valor cuando aporta mejoras medibles tanto para las empresas como para sus clientes y los consumidores.
La sostenibilidad está adquiriendo una importancia creciente en las decisiones de compra, pero los compradores suelen centrarse en aquellos aspectos que tienen una mayor repercusión sobre la calidad del producto, la fiabilidad y el éxito comercial.
Una cuestión que aparece de forma recurrente es la vida útil del producto. A medida que las cadenas de suministro se alargan y se internacionalizan, los compradores conceden más importancia a las variedades y soluciones poscosecha que ayudan a mantener la calidad durante el transporte y el almacenamiento.
La reducción de las pérdidas alimentarias constituye otro objetivo importante. Sin embargo, en muchos casos se consigue mejorando la resistencia del producto y prolongando su vida útil, de manera que las frutas y hortalizas lleguen a los consumidores en las mejores condiciones posibles.
Al mismo tiempo, los distribuidores responden a la evolución de las expectativas de los consumidores. Cada vez más personas quieren que las frutas y hortalizas se obtengan y transporten de manera responsable, y los distribuidores reflejan progresivamente estas expectativas en sus decisiones de compra, por ejemplo, dando prioridad a opciones de transporte con un menor impacto ambiental cuando resulta viable.
En definitiva, la sostenibilidad está pasando a formar parte de la calidad global del producto. Las soluciones con mejores resultados combinan el rendimiento comercial, una producción responsable y la fiabilidad del suministro.
España y Latinoamérica se encuentran entre las principales regiones hortofrutícolas del mundo. Juntas albergan empresas altamente innovadoras que desempeñan un papel fundamental para ayudar al sector a producir, conservar y distribuir frutas y hortalizas de forma más eficiente y sostenible.
Al mismo tiempo, la competencia internacional es cada vez más intensa. Empresas de África, Asia y Oriente Medio están realizando importantes inversiones en capacidad productiva, tecnología e innovación, por lo que diferenciarse resulta más importante que nunca.
Para los proveedores de tecnología poscosecha, el éxito depende cada vez más de demostrar un valor medible. Los compradores internacionales no solo quieren saber qué hace una tecnología, sino también cómo mejora la calidad del producto, prolonga su vida útil, reduce las pérdidas alimentarias, optimiza las operaciones o refuerza la resiliencia de la cadena de suministro. Buscan proveedores de soluciones que comprendan su negocio y puedan acompañar su crecimiento a largo plazo.
Aquí es donde FRUIT LOGISTICA marca una verdadera diferencia. Como feria líder mundial del negocio hortofrutícola, ofrece una plataforma internacional incomparable en la que los proveedores tecnológicos pueden reunirse con responsables de la toma de decisiones de toda la cadena de valor, obtener información valiosa sobre el mercado y establecer relaciones comerciales duraderas.
Desde que asumí la dirección de FRUIT LOGISTICA, hay algo que me ha impresionado una y otra vez: la determinación del sector por continuar innovando. Tanto cuando hablo con empresas consolidadas y líderes del mercado como con jóvenes compañías tecnológicas, encuentro personas apasionadas por desarrollar soluciones prácticas que hagan que el negocio hortofrutícola sea más eficiente, resiliente y sostenible. Crear el entorno adecuado para que estos innovadores conecten con compradores internacionales es precisamente lo que nos motiva.
Pie de foto: De izquierda a derecha, Silvia de Juanes, representante de FRUIT LOGISTICA para España y Latinoamérica, y Christina Freier, directora de FRUIT LOGISTICA.