El Instituto Federal Alemán de Evaluación de Riesgos (BfR) ha publicado una actualización de su documento de preguntas y respuestas sobre residuos de productos fitosanitarios en alimentos, en el que repasa los principios científicos y regulatorios que rigen la presencia de residuos en productos alimentarios dentro de la Unión Europea.
Aunque el contenido no introduce cambios normativos, sí refuerza conceptos clave de especial interés para el sector hortofrutícola y, en particular, para la fase poscosecha, donde el uso de fitosanitarios y el control de residuos adquieren una relevancia crítica por su cercanía al consumidor final.
El documento del BfR recuerda que los residuos de productos fitosanitarios pueden permanecer en los alimentos incluso cuando se utilizan de forma correcta y conforme a las buenas prácticas agrícolas. Por ello, la normativa europea establece Límites Máximos de Residuos (LMR) basados en evaluaciones toxicológicas exhaustivas, que garantizan que, si se respetan, no se esperan efectos adversos para la salud del consumidor.
Desde el punto de vista regulatorio, no existe distinción entre residuos procedentes de aplicaciones en campo o de tratamientos poscosecha: el criterio determinante es la sustancia detectada, su concentración final y su autorización para el cultivo y uso correspondiente. Este enfoque resulta especialmente relevante en poscosecha, donde el margen de degradación del residuo es menor y los controles oficiales se centran en el producto final comercializado.
El recordatorio del BfR refuerza la necesidad de extremar el control en la aplicación de fungicidas y otros productos fitosanitarios en centrales hortofrutícolas, así como de mantener sistemas analíticos y de autocontrol que aseguren el cumplimiento de los LMR. Asimismo, pone de relieve que la mera existencia de un LMR no implica automáticamente la autorización de una sustancia para un determinado uso, un aspecto especialmente sensible en el contexto europeo actual.
En este sentido, la información se alinea con la tendencia creciente hacia estrategias poscosecha más preventivas e integradas, basadas en la reducción del uso de materias activas de síntesis, la mejora de la sanitización de instalaciones y la adopción de soluciones con bajo impacto en residuos.
Desde Poscosecha.com, este tipo de documentos se consideran una referencia técnica relevante para responsables de calidad, técnicos poscosecha y operadores del sector, ya que ayudan a contextualizar el marco regulatorio en el que se toman decisiones sobre tratamientos, conservación y comercialización de frutas y hortalizas.
La información procede del BfR, organismo científico de referencia en Alemania en materia de evaluación de riesgos para la salud, y forma parte de su labor de divulgación sobre seguridad alimentaria y protección del consumidor. Su lectura resulta especialmente útil en un escenario de mercados cada vez más exigentes y de creciente escrutinio sobre los residuos presentes en los productos hortofrutícolas.