En la industria alimentaria, el control de plagas en productos almacenados —como los conservados en silos o big bags— no es solo una cuestión operativa, sino un requisito crítico para garantizar la seguridad alimentaria, la calidad del producto y el cumplimiento normativo.
Durante años, la desinsectación se ha basado principalmente en soluciones químicas. Sin embargo, la evolución de la normativa, las crecientes exigencias en sostenibilidad y la necesidad de proteger tanto a las personas como a los alimentos han impulsado la adopción de alternativas más seguras.
En este contexto, el uso de dióxido de carbono (CO₂) se posiciona como una solución para el control de plagas en productos alimentarios almacenados, sin generación de residuos químicos y alineada con los objetivos de sostenibilidad.
El uso de CO₂ para la desinsectación está regulado y requiere un registro fitosanitario para usos específicos. En este marco, Carburos Metálicos dispone del registro del dióxido de carbono como producto fitosanitario bajo la denominación Freshline® Agro, para su aplicación en productos almacenados como frutos secos, legumbres o semillas. Este registro establece las condiciones de uso, concentraciones y ámbitos de aplicación autorizados.
El efecto del CO₂ sobre los insectos se produce mediante mecanismos físicos y fisiológicos, lo que permite su control sin necesidad de insecticidas químicos. La eficacia del tratamiento depende de factores como la concentración del gas, el tiempo de exposición y las condiciones de la instalación, lo que permite adaptar el proceso a diferentes volúmenes y necesidades operativas.
Desde el punto de vista operativo, los tratamientos con CO₂ pueden realizarse en distintas condiciones. Los sistemas a alta presión permiten resolver infestaciones en tiempos más cortos, mientras que los tratamientos a presión atmosférica constituyen una alternativa más sencilla y económica, aunque requieren tiempos de exposición más prolongados. En ambos casos, el acompañamiento técnico especializado resulta clave para garantizar la eficacia, la seguridad y el cumplimiento normativo del proceso.
El uso de CO₂ como alternativa a la fumigación química aporta beneficios para la industria alimentaria:
Estas características hacen que la desinsectación con CO₂ sea una opción especialmente relevante para empresas que buscan mantener la calidad del producto y cumplir los requisitos normativos.
Carburos Metálicos desarrolla soluciones para el control de plagas basadas en gases industriales, combinando experiencia en desinsectación con CO₂, suministro de gas en distintas modalidades y asesoramiento técnico para adaptar cada tratamiento a las condiciones específicas de la instalación.
La desinsectación con CO₂ refleja la evolución hacia modelos de control de plagas más sostenibles en la industria alimentaria, en línea con la reducción del uso de productos químicos y la necesidad de proteger la calidad de los alimentos y el entorno.