La gestión del etileno, los compuestos volátiles y los contaminantes presentes en el ambiente puede ayudar a preservar la calidad de frutas y hortalizas durante el almacenamiento y el transporte.
La conservación de los productos frescos depende de algo más que la temperatura. Durante el almacenamiento y el transporte, la calidad del aire que rodea a frutas y hortalizas también influye en su evolución. El etileno, los compuestos orgánicos volátiles (COV) y las esporas fúngicas pueden favorecer la maduración, el envejecimiento y el deterioro, con consecuencias para la vida comercial de los lotes.
El control de estos factores adquiere especial relevancia cuando la fruta debe recorrer largas distancias o permanecer almacenada antes de llegar a su destino. Para responder a esas necesidades, BION, integrada en Camfil, presentará en Fruit Attraction 2026 distintas soluciones destinadas a tratar y monitorizar el aire en la cadena poscosecha.

La propuesta combina tecnologías para diferentes etapas. Entre ellas figuran equipos de filtración para cámaras de conservación, filtros para el transporte y sachets que se incorporan al envase. Según la aplicación, estas soluciones se orientan al control del etileno y otros compuestos volátiles o a reducir la presencia de contaminantes asociados al deterioro. La gama de sachets poscosecha incluye Ethyl Stopper, dirigido al control del etileno en frutas climatéricas, y Fungi Stop, enfocado al control de hongos y bacterias.
Una estrategia para cada tramo de la cadena, el tratamiento del aire puede integrarse en cámaras, contenedores y envases, según el producto y las condiciones de conservación. La selección de la tecnología depende, entre otros factores, del tipo de fruta, el tiempo de tránsito y las características del almacenamiento. Por eso, la oferta incluye también equipos de monitorización y asesoramiento para adaptar las soluciones a cada operación.
Este planteamiento busca que productores, centrales hortofrutícolas, exportadores y operadores logísticos dispongan de herramientas para cuidar la calidad durante más etapas del recorrido comercial. El propósito es prolongar la frescura y reducir las pérdidas, sin contacto directo de los sistemas de filtración con el producto. Los resultados, como en cualquier estrategia poscosecha, dependen de la fruta y de las condiciones concretas de uso.
Durante Fruit Attraction, los profesionales podrán conocer las soluciones y analizar qué alternativas se ajustan a sus necesidades de conservación, transporte y distribución. La información sobre la feria y el stand procede de IFEMA.