La seguridad alimentaria continúa evolucionando ante la aparición de nuevos contaminantes y el refuerzo de la normativa en los mercados internacionales. En este contexto, Analytica Alimentaria celebrará el próximo 26 de marzo una sesión técnica centrada en los contaminantes emergentes y su impacto en el control alimentario.
Durante la jornada se pondrá el foco en compuestos como los PFAS, el níquel, la melamina o la patulina, cuya creciente regulación está generando nuevos desafíos para la industria alimentaria, no solo en términos de cumplimiento normativo, sino también en aspectos como el acceso a mercados y la estabilidad de la cadena de suministro.
La sesión abordará los desarrollos regulatorios actuales en Europa, así como las dificultades asociadas a la detección de estos contaminantes mediante técnicas analíticas avanzadas. También se analizará su impacto en la comercialización de alimentos y en el comercio internacional, en un contexto donde la anticipación a los cambios normativos y la gestión del riesgo resultan clave para los operadores del sector.
Asimismo, se tratará la importancia de aplicar estrategias de inspección y monitorización proactivas, orientadas a identificar riesgos antes de que se conviertan en factores críticos.
El programa incluirá una introducción a la actividad de Analytica Alimentaria, así como el análisis de contaminantes específicos como melamina, patulina, níquel y PFAS, junto con su marco regulatorio actual. También se abordará la importancia de los contaminantes alimentarios en el contexto actual, el papel del muestreo en el control analítico y la relevancia de los servicios analíticos en la gestión de la seguridad alimentaria.