Ante la creciente presión regulatoria de la Unión Europea sobre los contaminantes químicos persistentes, los laboratorios especializados optimizan sus estrategias analíticas para garantizar la seguridad en la cadena agroalimentaria.
Los compuestos perfluoroalquilados y polifluoroalquilados (PFAS), conocidos popularmente como "químicos eternos" debido a su extrema persistencia en el medio ambiente, se encuentran bajo el punto de mira de las autoridades sanitarias europeas. Utilizados históricamente en la industria por su resistencia al agua, las grasas y las altas temperaturas, su presencia en determinados alimentos y, muy especialmente, en envases destinados al contacto alimentario, representa un riesgo crítico de cumplimiento normativo para fabricantes y exportadores.
Con la implementación de marcos tan estrictos como el Reglamento (UE) 2023/915 para alimentos y el reciente Reglamento (UE) 2025/40 (PPWR) para envases y residuos de envases, la industria se enfrenta a límites de concentración sumamente rigurosos que exigen un control analítico avanzado y especializado.
Uno de los principales errores en la gestión de calidad corporativa es asumir que cualquier prueba analítica sirve para certificar la conformidad de un lote. Tal y como detallan los expertos técnicos, la complejidad de estas sustancias químicas requiere combinar diferentes niveles de información según la matriz:
Determinación dirigida mediante LC-MS/MS: Utilizando cromatografía líquida acoplada a espectrometría de masas en tándem, esta técnica permite aislar, identificar y cuantificar con precisión milimétrica los compuestos específicos regulados por ley (como el PFOS, PFOA, PFNA o PFHxS en alimentos).
Cribado de flúor total y caracterización orgánica: En el caso de los envases de papel, cartón o fibras moldeadas, la medición global del flúor actúa como una primera herramienta de cribado, aunque a menudo requiere estudios complementarios para diferenciar el flúor orgánico del inorgánico y cumplir con los umbrales del PPWR.
Estudio de precursores químicos: En escenarios complejos, se emplean ensayos avanzados de oxidación para detectar sustancias precursoras capaces de transformarse en PFAS persistentes a lo largo del tiempo.
Para los productores agrícolas, industrias cárnicas y pesqueras, fabricantes de envases y grandes cadenas de distribución, la adaptación a este nuevo escenario exige revisar de manera proactiva materias primas, recubrimientos y proveedores. Contar con una estrategia analítica a medida no solo previene costosas retenciones en aduanas y sanciones normativas, sino que garantiza la máxima seguridad alimentaria en los mercados internacionales de destino.