Green Sort deja atrás 2025, un ejercicio que la empresa describe como especialmente intenso y de inflexión, y afronta 2026 con nuevos proyectos orientados a incorporar funcionalidades y mejoras en sus líneas de clasificación de fruta.
Por segundo año consecutivo, las clasificadoras ópticas de la compañía para manzanas, peras, albaricoques, arándanos y arándanos rojos han mantenido una posición de liderazgo en el mercado nacional. Al mismo tiempo, la empresa indica que su presencia se ha ampliado hacia mercados de ultramar y que actualmente son ya pocos los países europeos donde no operan máquinas Green Sort.
Según la empresa, en conversaciones con clientes se menciona con frecuencia que sus líneas son “máquinas muy inteligentes”, con una interfaz intuitiva y sencilla que facilita el trabajo diario incluso a usuarios con menos experiencia.
Green Sort señala que sus clasificadoras ópticas incorporan sistemas de Agricultura 4.0 y herramientas avanzadas para el seguimiento de calidad y la trazabilidad de datos, lo que permite controlar con precisión la calidad y la vida útil de las cosechas. La compacidad de las líneas, su versatilidad y el retorno de la inversión son aspectos especialmente relevantes para explotaciones que buscan soluciones modernas y un desarrollo sostenible.
La empresa apunta que 2026 será un año de balance y, a la vez, una fecha destacada en su historia, ya que celebra 10 años como primer fabricante polaco de clasificadoras ópticas para frutas.
Durante el último año, Green Sort indica que ha introducido mesas de envasado, llenadoras de bins y que ha ampliado soluciones específicas para la clasificación de peras. Además, los trabajos de un sistema de descarga hidráulica delicada para peras estarían prácticamente finalizados.
Entre sus desarrollos, la empresa destaca su primera clasificadora óptica para kiwi, actualmente operativa en una explotación agrícola en Italia. Green Sort vincula este proyecto al crecimiento de la superficie de cultivo de kiwi en Italia y España.
La compañía explica que el proyecto supuso un reto técnico, dado que el kiwi no se cultiva en su zona climática, y que requirió una colaboración remota estrecha con el cliente durante una temporada completa. El trabajo incluyó el análisis de la tecnología de cultivo, los requisitos de calidad del mercado y las características de tres variedades principales (verde, dorada y roja), considerando diferencias morfológicas, color, firmeza, presencia de espinas y vellosidades, así como la variabilidad de la forma.
Green Sort añade que el software desarrollado, la experiencia adquirida y la base de datos creada permitirán en el futuro apoyar a productores de kiwi en Europa y América del Sur con soluciones específicas.
La empresa sitúa entre los productos destacados del último año las pesadoras de precisión y las clasificadoras ópticas para arándanos NIR16 y NIR32, que evalúan la fruta con luz visible e infrarrojo cercano. Estos sistemas incorporan un mecanismo de expulsión para frutos mal coloreados o con daños internos.
En paralelo, Green Sort señala que ha trabajado en el perfeccionamiento de una clasificadora neumática que expulsa los frutos con aire comprimido. Según la empresa, las primeras implementaciones en explotaciones agrícolas ya están en marcha y han ampliado la gama con una clasificadora de arándanos de mayor velocidad.
De cara a 2026, Green Sort prevé presentar nuevas soluciones orientadas al sector del arándano en ferias como TSW (Kielce, Polonia, 23–24 de enero) y Fruit Logistica (Berlín, Alemania).
Imagen en portada: Stand de Green Sort durante su participación en Fruit Attraction 2025, celebrada en Madrid, donde la empresa presentó sus soluciones de clasificación de fruta.