BIBLIOTECA HORTICULTURA

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Desinfectantes basados en mezclas perioxiacéticas para la agricultura de residuo cero

Desinfectantes basados en mezclas perioxiacéticas para la agricultura de residuo cero

Entrevista Alfonso Martínez Sánchez, presidente ejecutivo del Centro de Estudios de Bioseguridad (CEBE), sobre bioseguridad en Metroflor, portal con información técnica sobre la floricultura colombiana

Una de las principales medidas para obtener una mejor rentabilidad en los cultivos es prevenir y controlar la aparición y/o propagación de enfermedades entre las plantas. Las graves pérdidas económicas originadas aconsejan la adopción de medidas preventivas y de mantenimiento, así como una adecuada prescripción por parte del técnico de campo. Este debe ser consciente de las bondades y limitaciones de uno u otro principio activo. ¿Está usted de acuerdo con esto?
Absolutamente. En los invernaderos/semilleros las vías de entrada de organismos fitopatógenos son numerosas y de difícil control por medio de barreras físicas. Hay que vigilar los vectores de entrada porque, una vez se han introducido en nuestro invernadero, producen grandes pérdidas en las cosechas.

Por ello, se recomienda que se adopten un conjunto de medidas que eviten la aparición y/o propagación de enfermedades entre las plantas. Muchas de estas enfermedades son difícilmente controlables sin medidas de actuación sobre los materiales e insumos que un invernadero requiere para su correcto funcionamiento (suelos, sustratos, agrotextiles, estructuras, instalaciones de riego, agua, etc.).

Muchas enfermedades fúngicas, bacterianas o víricas se establecen y mantienen durante largos periodos de tiempo hasta que las condiciones ambientales favorecen su desarrollo. Por ello, los tratamientos preventivos de higiene y desinfección son necesarios para disminuir la carga contaminante de estos microorganismos perjudiciales en las instalaciones y estructuras de los invernaderos, por reservorio de potenciales causantes de plagas y enfermedades, así como en los utensilios empleados en las labores, por ser medio de transmisión de los mismos.

Preventivamente, debemos evitar la entrada y propagación de enfermedades en el sistema mediante el control de todos y cada uno de los vectores de entrada, con lo cual conseguiremos una mejora productiva y económica. Una vez identificados los puntos críticos, quién mejor que el técnico prescriptor que, conociendo las necesidades del productor y su finalidad, aconseje la utilización de uno u otro principio activo. El modo, el tipo de aplicación, el tiempo de contacto y de la temperatura así como la eficacia bactericida, fungicida y virucida en presencia de materia orgánica, será determinante para una correcta elección del desinfectante.

Entonces ¿CEBE recomienda la implementación de un programa de desinfección?
Si, así es. Pero su importancia no sólo radica en el beneficio que aporta como medida preventiva y de mantenimiento, sino también, en la mejora productiva y económica que esto conlleva para el productor. Mayor producción y mejor calidad en lo producido.

De los vectores posibles, ¿cuál sería el que requeriría un mayor control?
Todos y cada uno de ellos. Todos requieren ser tratados. Tal vez sean los insumos y el agua de riego los que más demanden nuestra atención, pero no debemos olvidar controlar la carga contaminante de microorganismos en las instalaciones, en las bandejas de siembra, en las cajas de cosecha, estructuras y en las herramientas, entre otros.


Y a su modo de ver, ¿cuál sería el riesgo que requiere mayor atención?
Si me obliga a elegir, yo diría que el agua de riego es uno de los riesgos más importantes. Su tratamiento minimizaría la contaminación producida por la transmisión de agentes fitopatógenos presentes en el agua y, con ello, transmisiones indeseadas de Pythium, Fusarium o Phytophthora, entre otros. Adoptando medidas preventivas y de mantenimiento, evitaremos la aparición de enfermedades en el cultivo después de una actuación de desinfección. Una adecuada higienización y desinfección del agua así como de los sistemas de almacenamiento y distribución, evitarían riesgos fitosanitarios por la presencia de patógenos presentes en el sistema y en el agua de riego.


Nuestros productores ¿son conscientes de ese riesgo y de la importancia que tiene para sus cosechas?
Sí. Cada vez más. Saben que la calidad del agua incide directamente en una mejora de la producción y, por tanto, en mayores rendimientos. Como ventaja añadida obtendrán un ahorro de costes y un incremento de la calidad. Saben de la importancia de evitar re-contaminaciones y, muchos de ellos, ya vienen aplicando en continuo pequeñas dosis de formulados en base a peroxiacéticos + Núcleos CEBE en sus aguas de riego. Las dosis de utilización varían dependiendo de su aplicación.


Ustedes apuestan por las mezclas peroxiacéticas para desinfecciones preventivas y curativas ante las enfermedades ¿no es así?
Así es. Nuestra experiencia nos ha llevado a estos principios activos “estabilizados + Núcleos CEBE”, por su reconocido poder biocida frente a múltiples patógenos y a su polivalencia en cuanto a sus aplicaciones. Son altamente eficaces y de rápida acción contra todo tipo de microorganismos entre los que se incluyen: bacterias, hongos, levaduras y virus sin olvidar sus propiedades nematicidas. Pueden ser combinados entre sí y aplicados en cualquier momento de la cosecha. No manchan. No dejan residuos.


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