BrimaPack participó en Fruit Logistica 2026 con sus soluciones para el embalaje hortícola, con especial foco en cultivos de alto volumen donde la disponibilidad de mano de obra condiciona el rendimiento real de campaña. En ese contexto, Bram Stroot, del equipo de ventas de la compañía, explicó el planteamiento que están trasladando a operadores y centrales en torno a la lechuga iceberg. No se trata solo de incorporar una máquina, sino de integrar el embalaje dentro del flujo de trabajo para ganar continuidad y reorganizar tareas.
La explicación se apoyó en sistemas como la VePack 200-PHH y en el embalaje en tubo aplicado a iceberg. El objetivo, según detalló Stroot, es reducir paradas y tareas auxiliares que consumen personal, de manera que parte del equipo pueda destinarse a funciones de control y revisión del producto en lugar de quedar absorbido por operaciones repetitivas ligadas al embalaje.
En campañas de iceberg, la presión de ritmo y volumen hace que el diseño del proceso tenga tanto peso como la capacidad nominal del equipo. Stroot subrayó que, cuando el embalaje se concibe como una etapa final independiente, aparecen cuellos de botella asociados a cambios, ajustes y a la propia organización del personal. Por el contrario, integrar el embalaje en el flujo permite estabilizar la operación y redistribuir funciones, con una lógica más continua y menos dependiente de equipos humanos numerosos.
En esa línea, el planteamiento de BrimaPack persigue que el embalaje y operaciones asociadas, como el etiquetado, se integren en la rutina de trabajo con el menor número de intervenciones posible. La idea no es acelerar por acelerar, sino sostener un ritmo uniforme en condiciones reales, con menos interrupciones y con mayor capacidad para dedicar atención a la calidad del producto.
Además del impacto organizativo, Stroot señaló un detalle visible en lechuga iceberg cuando se utiliza embalaje en tubo. El film tiende a concentrarse en la parte inferior, alrededor del tallo, lo que reduce la exposición del corte y contribuye a una presentación más uniforme. Es un efecto derivado de cómo queda agrupado el material en esa zona, sin añadir operaciones adicionales en la manipulación.
El enfoque que trasladó BrimaPack en Fruit Logistica apunta a una tendencia cada vez más presente en cultivos de gran volumen. El embalaje se diseña como parte de la operativa para mejorar continuidad, reorganizar mano de obra y cuidar la presentación final del producto.