El agua de lavado es un punto crítico en muchas centrales hortofrutícolas. Además de intervenir en la limpieza y acondicionamiento del producto, entra en contacto con tierra, restos vegetales, materia orgánica y microorganismos procedentes de distintas partidas, por lo que su control resulta clave para evitar riesgos de contaminación cruzada durante el procesado.
Este aspecto cobra todavía más importancia cuando el agua se reutiliza o permanece en circuito durante la jornada. En esas condiciones, mantener su calidad microbiológica y su estabilidad dentro de la línea de trabajo es parte del manejo higiénico del proceso, especialmente en frutas y hortalizas sometidas a operaciones de lavado antes de su confección o expedición.
En poscosecha, el tratamiento del agua puede orientarse a varias funciones, entre ellas la potabilización, la conservación del agua de lavado y su uso en operaciones de lavado higiénico de frutas y hortalizas. El objetivo es mantener unas condiciones adecuadas a lo largo del proceso y reducir la posibilidad de que el agua actúe como vehículo de diseminación de microorganismos dentro de la central.
La elección del sistema depende del tipo de instalación, del uso final del agua y de las condiciones de trabajo de cada línea. Más allá de la limpieza visible del producto, lo que se busca es sostener la higiene del proceso en un punto donde confluyen producto, agua y materia orgánica.
En este contexto, Bio Trends Ibérica dispone de ADY’OX 75, un agente desinfectante y potabilizador de agua y coadyuvante tecnológico para el lavado de frutas y hortalizas en centros de procesado poscosecha.
Se trata de una solución estabilizada de dióxido de cloro lista para su uso a una concentración del 0,75 %, generada in situ mediante la mezcla de los componentes ADY’OX 75 A y ADY’OX 75 B. Según indica la empresa, su aplicación está orientada al tratamiento y conservación de aguas de lavado y procesado, así como al lavado higiénico de frutas y hortalizas.