BIBLIOTECA HORTICULTURA

BIBLIOTECA HORTICULTURA

Hidrocooling y desinfección con cloro, los factores más significativos para controlar podredumbre parda de melocotones y nectarinas en poscosecha

Hidrocooling y desinfección con cloro, los factores más significativos para controlar podredumbre parda de melocotones y nectarinas en poscosechaHidrocooling y desinfección con cloro, los factores más significativos para controlar podredumbre parda de melocotones y nectarinas en poscosecha

C. Casals et al., Biblioteca de Horticultura

El trabajo “Podredumbre parda del melocotón y nectarina en poscosecha - Factores que afectan su incidencia en central hortofrutícola y conservación" revisa los conocimientos actuales sobre los factores que favorecen o controlan la incidencia de los hongos causantes de la principal afección de los melocotoneros. Se trata de un trabajo conjunto de los investigadores del INIA y del IRTA C. Casals, C. García-Benitez, J. Usall, M. Bernat, M. y A. De Cal., publicado en Biblioteca de Horticultura.

Hasta hace unos años Monilinia laxa y M. fructigena habían sido los hongos causantes de la podredumbre parda de los frutales de hueso en España. Desde el año 2006, una tercera especie, M. fructicola se ha ido introduciendo por las diferentes zonas frutícolas de Europa. La nueva especie causa mayores lesiones sobre la fruta de hueso y presenta un menor periodo de incubación y latencia, seguida de M. laxa y por último de M. fructigena.

Mientras el desarrollo de la enfermedad en los huertos ha sido estudiado exhaustivamente, no así su desarrollo en poscosecha. Este artículo trata sobre la información existente sobre la epidemiologia de Monilinia durante el periodo comprendido entre la recolección hasta su expedición pasando por los diferentes procesos dentro de la central frutícola. Mucha de esta información se ha obtenido gracias los estudios realizados de forma conjunta por el departamento de Protección Vegetal del INIA y el grupo de patología de poscosecha del IRTA.

La fruta puede llegar a la central sana y con ausencia de patógeno en su superficie, también puede llegar con presencia de conidias en la superficie que aún no han infectado, o bien con infecciones latentes o infecciones recientes en desarrollo pero sin síntomas.

Independientemente de la situación, la fruta pasará por diferentes procesos postcosecha. Generalmente existe un enfriamiento inicial de la fruta mediante cámaras de pre-refrigeración o duchas de agua fría (‘hidrocooling’), una posterior conservación en cámaras de refrigeración a la espera de iniciar el proceso de confección, que se inicia generalmente con un volcado en agua, siguiendo por la clasificación y envasado, para terminar con un enfriamiento por túnel o directamente en frio hasta el transporte.

Durante el período de postcosecha es importante conocer el efecto de cada uno de los procesos en el desarrollo de la podredumbre parda de melocotones y nectarinas, y poder actuar en cada caso en condiciones óptimas. 

Se conoce que el proceso basado en la ducha de agua fría o 'hidrocooling' es el que más influencia tiene en la reducción de la enfermedad, ya que puede disminuir la incidencia y severidad de la enfermedad en frutos con infecciones de M. laxa producidas 24 y 2 horas antes del inicio de este proceso.

El proceso de volcado de la fruta en agua también reduce el desarrollo de la enfermedad cuando las concentraciones de cloro en el agua son de 40 mg/L y las infecciones son recientes. 

Monilinia spp. es un patógeno que tiene un nivel de presencia bajo en las diferentes zonas e instalaciones. Por el contrario, la presencia de otros patógenos secundarios que también pueden llegar a afectar a melocotones y nectarinas, como son Penicillium spp., Rhizopus spp., Cladosporium spp., Fusarium spp., Aspergillus spp., o Alternaria spp., fueron identificados más frecuentemente durante los muestreos.

Rhizopus spp. (donde también se incluye Mucor spp.) se detectó en un 50 – 60 % de los muestreos realizados. Este hongo es uno de los más devastadores en fruta de hueso, por lo que su elevada presencia detectada en los muestreos implica el riesgo de nuevas infecciones y por lo tanto, pérdidas de producción importantes por su rápido crecimiento. Por lo tanto, a pesar de que la presencia de Monilinia spp. en las centrales hortofrutícolas de fruta de hueso es muy baja, igualmente será necesario realizar una correcta limpieza periódica y posterior desinfección de las diferentes zonas de la central, para así, minimizar la cantidad de todo tipo de inóculo en las mismas

La activación de la mitad de las infecciones latentes en nectarinas a temperatura ambiente se suele producir en tres días posteriores a la cosecha, y el resto de las infecciones latentes se van activando en los seis días siguientes. Un proceso standard de postcosecha, que incluya volcado en baños y refrigeración, reduce la activación de las infecciones latentes durante los primeros 11 días, a partir de los cuales dichas infecciones comienzan su activación. Por otra parte, la reducción que puede provocar el procesado de los frutos en postcosecha sobre la activación de las infecciones latentes depende del nivel de incidencia de dichas infecciones latentes en la fruta. Por tanto, frutos que llegan a las centrales con menor incidencia de infecciones latentes presentarán menor tasa de activación que aquellos con una incidencia alta, independientemente de la especie de Monilinia que causa dicha infección.

El conocimiento de la incidencia de infecciones latentes de los frutos que llegan a una central podría facilitar la distribución de la fruta a un corto o un largo periodo de postcosecha, dejando solo las de menor incidencia para los periodos más largos. Indica también la importancia de un buen manejo en campo para lograr una correcta sanidad en poscosecha.


La primera imagen  muestra fruta afectada en poscosecha, consecuencia fundamentalmente del inóculo que se produce en campo (2a. imagen).