BIBLIOTECA HORTICULTURA

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¿Son seguras las frutas y hortalizas regadas con aguas regeneradas?

¿Son seguras las frutas y hortalizas regadas con aguas regeneradas?

Por Ana Allende, Vicerrectora del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS-CSIC), para La Verdad

Las frutas y hortalizas son un componente esencial en una dieta saludable y equilibrada ya que ayudan a reducir el riesgo de algunas enfermedades no transmisibles, como las cardiopatías y determinados tipos de cáncer, además de contribuir a prevenir el aumento de peso y reducir el riesgo de obesidad.

Sin embargo, las frutas y hortalizas suponen un importante vehículo de transmisión de toxiinfecciones alimentarias. En los últimos años, el aumento en el consumo de vegetales frescos ha conllevado un incremento en la incidencia de las toxiinfecciones alimentarias. Las toxiinfecciones alimentarias asociadas al consumo de frutas y hortalizas están provocadas por diversos tipos de microorganismos, principalmente por bacterias como Campylobacter, Salmonella, Escherichia coli patogénica y Listeria monocytogenes y virus como norovirus y rotavirus.

Durante las distintas etapas de producción, manipulación y procesado se han identificado numerosos factores de riesgo que pueden ser responsables de la contaminación microbiológica de las frutas y hortalizas. Uno de los factores más importantes es el agua de riego. Las autoridades competentes como la Comisión Europea (CE) en Europa y la 'Food and Drug Administration' (FDA) en Estados Unidos, han elaborado guías de recomendaciones y legislación en las que se incluye la monitorización de las aguas de riego, con el fin de evitar riesgos microbiológicos que puedan provocar toxiinfecciones alimentarias asociadas al consumo de frutas y hortalizas.

En la Región de Murcia, existe un importante déficit hídrico, ya que sus recursos no son suficientes para satisfacer la demanda estimada. Los recursos hídricos de la cuenca provienen de diferentes fuentes, pero sigue siendo uno de los grandes retos de la industria agroalimentaria la escasez de agua y el uso sostenible de la misma. Reciclar las aguas residuales para uso agrícola es una opción cada vez más necesaria y respaldada por las autoridades competentes, como se refleja en el nuevo reglamento Europeo (UE) 2020/741 relativo a los requisitos mínimos que se establecen para su reutilización. Sin embargo, es necesario asegurar que estas aguas cumplen con estos requisitos mínimos de seguridad y calidad en todo el sistema de reutilización.

Estudios realizados en la Región de Murcia demuestran que los tratamientos de regeneración de las aguas residuales utilizados en las plantas de tratamiento son capaces de eliminar los microorganismos patógenos presentes en las aguas residuales, cumpliendo, en la mayoría de los casos, con la nueva normativa europea y más concretamente con los niveles máximos en el punto de entrega del agua regenerada de bacterias indicadoras de contaminación fecal como, es el E. coli. Sin embargo, a lo largo del sistema de reutilización, se observó que la calidad microbiológica del agua empeoraba debido en gran parte a contaminaciones cruzadas, que se producían a medida que el agua iba pasando por las distintas etapas del sistema de distribución.

El estudio concluye que para reducir los riesgos de toxiinfecciones alimentarias asociadas a los productos hortofrutícolas que han sido regados con aguas regeneradas, no solo tenemos que asegurarnos de que los tratamientos de depuración son los adecuados, sino que hay que hacer un planteamiento global en el que todos los actores que participan en el sistema de reutilización trabajen conjuntamente para implementar las medidas de control necesarias con el fin de evitar la contaminación en todas las etapas del sistema, incluyendo a los operadores, los distribuidores y a los propios agricultores.

Siguiendo estas recomendaciones, es compatible la seguridad alimentaria de los productos de nuestra huerta con la utilización de aguas regeneradas.