BIBLIOTECA HORTICULTURA

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La preocupación por el cambio climático aumenta la demanda de productos ecológicos

La preocupación por el cambio climático aumenta la demanda de productos ecológicosLa preocupación por el cambio climático aumenta la demanda de productos ecológicosLa preocupación por el cambio climático aumenta la demanda de productos ecológicosLa preocupación por el cambio climático aumenta la demanda de productos ecológicos

Alicia Namesny, info@poscosecha.com

La semana pasada han tenido lugar dos encuentros con la producción ecológica como centro. Uno de ellos, el “Encuentro de Sanidad Agroecológica”, organizado por la Fundación Agrosistema, que en su tercera edición tuvo al centro ADESVA, Lepe, como sede y se llevó a cabo la mañana del 21 de noviembre; el otro encuentro fue un seminario “Producción y alimentación ecológica en Europa”; constó de varias actividades que se desarrollaron el 21 y 22 de noviembre en Granada y alrededores, incluyendo la visita a la Estación Experimental del Zaidín (CSIC). 

El primero de los encuentros, con participación de investigadores y empresas, estuvo dedicado a examinar las herramientas con que cuenta la producción ecológica para poder desarrollarse. En Granada, promovidas por el Parlamento Europeo “con el objetivo de fomentar el consumo y la producción de comida orgánica”, se realizaron varias actividades en las que se contó con empresas, investigadores, parlamentarios, sociedad civil y técnicos. En ellas se profundizó en la investigación que se realiza y en la percepción de la sociedad y en el análisis de la posición de España en este tema en el contexto mundial.

En ambos encuentros, los cambios que introducirá el nuevo reglamento que regirá la producción ecológica en la Unión Europea, así como la nueva PAC, fueron parte de los temas considerados. A partir de enero de 2021 sustituirá al reglamento 934/2007 al actualmente vigente para producción ecológica.


España, un jugador de referencia en la producción ecológica
España ocupa, a nivel mundial el 4º lugar en la producción ecológica, lo que tiene mucho mérito dada la superficie claramente superior que tienen los países que le anteceden, Australia, Argentina y China. El 8.9% de la Superficie Agraria Útil de España lo ocupa la este tipo de producción.

Esta posición preeminente contó con el interés de productores privados que vieron en esta opción una forma de producir compatible con su sensibilidad medioambiental, como le ocurrió a Carmelo Santana, de Agroecológicas El Origen, que participó como conferenciante en el encuentro de Adesva, o una forma de ofrecer al mercado productos que el consumidor estaba, en aquel momento, empezando a demandar. La Administración también tuvo un papel relevante en la promoción de este tipo de producción. En el caso de Andalucía, previendo, dentro de la Consejería de agricultura, un Servicio dedicado a los Sistemas ecológicos de producción. Su Jefe, Jon Jáuregui Arana, quien, además de explicar la situación de España en el contexto internacional, situó a España y a Andalucía en el panorama de la producción ecológica. Una serie de planes acompañaron y acompañan el desarrollo de la producción ecológica en Andalucía.

En España, desde 1991 en que hay datos, tanto la superficie como el número de operadores crecen. Andalucía, en datos de 2018, lidera, con un 45.6% del total de superficie y también el mayor número de operadores. De esta superficie, un 60% está dedicada a pastos, un 20% a cultivos anuales (hortalizas) y un 20% a cultivos permanentes (frutales). Una novedad es que la agroindustria ecológica está actualmente liderada a también por Andalucía, una posición ostentada antes por Cataluña. Dentro de Andalucía, la primera provincia es Huelva, con un 17% de la producción.

Los cítricos, un cultivo que se implantó como sustitución de la minería, son los que más crecen en este tipo de producción.

En frutos rojos, un 95% de la producción ecológica está en Andalucía, un total de 1.500 ha, de los cuales 1000 hectáreas son arándanos (frambuesa 200 ha, fresa y fresón 400 ha).


El consumo empieza a despertar también en España

Los productos ecológicos experimentan un auge en su crecimiento que en varios países supera ya el 5% de cuota de mercado que han tenido clásicamente y que era el techo que muchas visiones de futuro les auguraban. El principal consumidor es Estados Unidos, con un 40% de la cuota mundial, le sigue Alemania (10%), Francia, … y en un 10º lugar está España. Los consumidores menores de 35 años representan en España el 70% del consumo de productos ecológicos, indicó Ma. Dolores Raigón, de la UPV, Universidad Politécnica de Valencia, y vicepresidenta de la Asociación española de Agroecología, en el encuentro de Granada.

Sin embargo, también en España, como en el resto del mundo, el interés por los productos ecológicos aumenta. Inicialmente el interés por estos productos parecía centrado en la propia salud y bienestar; actualmente un factor que se ha sumado y parece ser el motor de la aceleración del crecimiento de los PE es la percepción de que la producción de este tipo de productos afecta menos al medio ambiente y, por tanto, no contribuyen al cambio climático. Si bien siguen siendo cultivos industriales, es decir, monocultivos, las prácticas y medios de producción están muy controlados. De hecho, esta es una de las preocupaciones de cara al nuevo reglamento, que podría aceptar controles agrupados para pequeños productores, como forma de facilitar su acceso a este tipo de mercado. Esto se percibe como un potencial peligro por parte de los operadores establecidos, si bien seguirá siendo válido el que la responsabilidad de poner un producto ecológico en el mercado es del productor.

El ritmo de crecimiento del consumo supera con creces la disponibiliad de producto ecológico, indica Jon Jáuregui , y esto crea desequilibrios que pueden favorecer la entrada de operadores menos profesionales. El nuevo reglamento también contempla la importación de países terceros.


Los medios de producción y control
La sanidad es, en cualquier cultivo, una de las principales preocupaciones del productor, y a ello no escapa la producción ecológica, que cuenta aún con una batería más estrecha o de efectividad más lenta que la agricultura convencional y, en menor medida, que la producción integrada. A través de las ponencias del “III Encuentro de Sanidad Agroecológica”, que estarán accesibles en la web www.encuentroagroecologico.es, se expuso las herramientas con que cuenta el cultivo de cítricos en producción ecológica (Nacho Ricca, PRINA Agrotécnica); los métodos de recuperación de suelos cuando no es posible utilizar fumigantes (y, ya fuera de este tipo de producción, con un panorama de fumigantes en retroceso), a cargo de Luis Miranda. La desinfección del suelo mediante biomasa idónea, “biofumigación”, se enfrenta al problema del escaso tiempo entre cultivos que no permite sembrar una crucífera –una de las principales fuentes de biofumigantes- y enterrarla; esto lleva a intentar otras técnicas, para algunas de las cuales no se cuenta con maquinaria apropiada ad hoc y es necesario adaptar otras, con resultados que seguramente serían mejorables. También se ha ensayado la inundación del terreno (“entarquinamiento” según el término que utilizan en México, donde han trabajado este tema) y posterior recubrimiento con plástico. Un aspecto esperanzador es que se ha demostrado el efecto acumulativo de las sucesivas desinfecciones. La búsqueda de alternativas al prohibido bromuro de metilo sigue siendo un tema prioritario; Luis Miranda menciona el encuentro MBAO previsto para noviembre 2020 en Orlando, USA, con este objetivo, y que lleva realizándose anualmente desde 1994.

Gonzalo García López, de Koppert, explicó los recursos con que cuenta esta empresa, pionera en el control biológico en cuanto a insectos útiles, y el nuevo campo en que está incursionando, la selección de microorganismos de interés. Daniel Ferrer explicó la propuesta de su empresa para la “nutrición ecológica”.

El ser capaz de garantizar los productos ecológicos ha sido una de las claves de su éxito, así como su identificación a través de un logotipo que los consumidores reconocen. Andalucía, al igual algunas otras autonomías, eligió eligió el camino de tercerizar los controles; el director técnico de Sohiscert, Juan Carlos López Adán, empresa promotora del encuentro a través de la Fundación Agroecosistema y una de las empresas autorizadas para realizar los controles por parte de la Junta de Andalucía, explicó los procesos de certificación; éstos se llevan a cabo en colaboración con laboratorios. LQM realiza análisis para Sohiscert y fue Ana María Moreno quien explicó la visión de un laboratorio.


La sociedad y la producción ecológica
La conciencia medioambiental se ha sumado al interés por consumir sano como motor de la producción ecológica.

Los métodos de la producción ecológica, más cuidadosos medioambientalmente, están siendo adoptados por las empresas de suministro convencionales. Los ejemplos son claros en nutrición, sanidad y poscosecha, en que todas las empresas han incorporado una “gama verde”.

No obstante el auge de la producción ecológica, los precios que percibe el productor siguen siendo objeto de preocupación. Francisco Belmonte, CEO de Biosabor y presidente de la asociación EcoEspaña propone incluir este dato en el etiquetado, algo que no es banal si se piensa que la renta de los productores agrarios es, aún hoy, un 30% menor a la de otros sectores, lo que explica la despoblación del campo.

La falta de incentivos para la producción agraria redunda también en el envejecimiento de la población rural; si bien, apuntó una de las participantes en el encuentro de Granada, se está produciendo un ligero repunte de explotaciones agrícolas con propietarios jóvenes. No se ha entrado en detalle pero es de prever que se trata de explotaciones tecnificadas y cuya producción apunta a cubrir demandas del consumidor, una de las cuales son las englobadas bajo el paraguas de la producción ecológica.

España disfruta, supuestamente, de la “dieta mediterránea”; una de las ponentes de Granada, concretamente en el debate “La alimentación ecológica a examen” que tuvo lugar con jóvenes en la Corrala de Santiago, llamó la atención sobre la pérdida, en dos generaciones, del acervo cultural gastronómico español. De “Mi abuela nunca comió una hamburguesa” se pasó a la pérdida de la tradicional comida de cuchara, sana en su sabio aporte comedido de proteínas; al pollo, que era un lujo para gente que aún lo recuerda, a ser la “civilización del pollo”, que es como plantean los antropólogos que nos verán sus colegas futuros da la cantidad ingente de restos de estas aves que encontrarán en nuestro estrato arqueológico.

El consumidor cada vez se basa más en sentimientos, percepciones; también lo hace la sociedad en general, frente a todo tipo de temas, indica William Davies en su libro “Estados Nerviosos”, con el explícito subtítulo de “Cómo las emociones se han adueñado de la sociedad”. Aplicado al tema que nos ocupa, el consumidor actúa por percepciones y no por hechos. Los productos ecológicos son indudablemente beneficiosos, lo que no significa que no lo sean los de otros tipos de producción… Una encuesta mencionada por uno de los ponentes arrojó un 60% de rechazo del consumidor a la globalización del comercio. Pero, … sólo en España, la suscripción del tratado comercial con Canadá, hace unos 4 años, aumentó el comercio en un 40%, cifras que suman al bienvivir anhelado por cualquier persona y al que en Europa se tiene acceso.

El etiquetado debería ayudar a una buena elección del consumidor. La nueva legislación que prepara la UE prevé un modelo tipo semáforo, con los colores respectivos para grasas, hidratos de carbono, etc. Esto tiene el inconveniente, menciona Clara Aguilera, eurodiputada S&D, de que, por ejemplo, el aceite de oliva siempre saldrá rojo en grasas…

La biodiversidad va ligada al medioambiente y su preservación interesa a la sociedad. Hace pocos días se presentó en el Ministerio de Agricultura, MAPyA, el libro del fotógrafo José Barea, “Bestiarium”, sobre razas ganaderas autóctonas. Pero las razas autóctonas (y variedades hortofrutícolas), deben encontrar su inserción en el comercio actual si se desea que tengan algo más que interés museístico.

Uno de los ponentes resumió las claves futuras en (1) cambio climático, (2) economía circular, (3) biodiversidad, (4) despoblación, envejecimiento y masculinización del agro, (5) simplificación (de los controles, etc.), (6) organización, (7) educación del consumidor, (8) innovación, (9) nuevos escenarios mundiales de relaciones comerciales y (10) la nueva PAC, que regirá 2022-2027 y la tecnificación.
 

La percepción del consumidor y la responsabilidad del legislador
La percepción del consumidor es clave siempre y en particular en relación a la producción ecológica. A través de las intervenciones quedó clara la evidencia científica de su menor impacto medioambiental; en relación a sus propiedades nutricionales, las pruebas del beneficio del consumo de frutas y hortalizas son claras en toda la literatura científica. Ma. Dolores Raigón, menciona un estudio de 6 años realizado con 70.000 personas en Francia en que se demuestran los beneficios saludables de los productos ecológicos. Paralelamente, existen estudios que cuestionan alegaciones que se hacen en relación a los ecológicos, como su mayor contenido en nutrientes, mayor sabor, etc. El mayor contenido en nutrientes (antioxidantes especialmente), puede estar justificado por un cultivo en condiciones de mayor estrés. Si hay consenso en relación al efecto positivo del consumo de frutas y hortalizas, independientemente del tipo de producción. Hace ya unos años, el investigador Roy Mc Cormick reaccionó al ataque al corazón que había sufrido haciendo una revisión de las evidencias positivas del consumo de frutas y hortalizas; sus resultados, de cuantía y calidad incontrovertibles, se encuentran en “Una dieta basada exclusivamente en vegetales, sin filosofía, por la salud del corazón”.

En lo que tiene que ver con los beneficios medioambientales de la producción ecológica, las evidencias no tienen cuestionamiento; nadie duda de sus beneficios; de hecho, la producción integrada es deudora de los movimientos “verdes”, que, con mayor o menor información, alertaron del excesivo uso de fertilizantes y fitosanitarios. La producción integrada adopta cada vez más soluciones de la producción ecológica y lo mismo hacen las empresas proveedoras de soluciones. Frente a los fertilizantes y fitosanitarios convencionales existe ahora una riquísima gama de productos que actúan induciendo resistencias en las plantas y a través de otros mecanismos basados en potenciar propiedades preexistentes de las plantas recurriendo lo menos posible a sustancias de síntesis. Esto sin contar los medios propiamente de lucha biológica, a través de parásitos, predadores, etc.

Como reflexión, de cara al bienestar de la población en general, lograr aumentar el consumo de frutas y hortalizas de cualquier tipo, ya sería un gran paso adelante. En Europa la idoneidad de la producción agrícola convencional, ya casi inexistente, e integrada, la predominante, la avalan los garantistas límites de residuos que impone la legislación europea (a la que se suman muchas veces, con una justificación más promocional que científica, las demandas extra de las cadenas de distribución).

Matilde Barón
, Directora de la Estación Experimental del Zaidín, CSIC, llama la atención sobre el peligro de las “percepciones”; “con el cáncer no se juega” es su alerta ejemplo, en un tema que se conoce cada vez más. Hay cánceres que tienen una base genética frente a los cuales los esfuerzos por hábitos saludables no resultan suficientes. Esta estación experimental lleva a cabo numerosos estudios vinculados con el impacto de las prácticas de producción en el medio ambiente.

La reglamentación comunitaria de etiquetado podría sacar partido de la ingente cantidad de evidencia científica en pro del consumo de frutas y hortalizas en aras de una mayor permisividad a la hora de explicar estas virtudes en las etiquetas; la situación actual beneficia claramente a los productos industrializados, que, por la dimensión de las empresas, multinacionales muchas de ellas, son capaces de hacerse cargo de estudios que la producción agrícola, por su mayor fragmentación, no puede (y casi, no necesita; la literatura ya existente es incuestionable).
 

Imágenes
1 - De izquierda a derecha, Luis Miranda del IFAPA; Gonzalo García, Koppert; Daniel Ferrer, Hefona y Guillermo Caballero, de ADESVA, en el III Encuentro de Sanidad Agroecológica, en la sede de ADESVA, Lepe

2 - Nacho Ricca, PRINA Agrotécnica, en el III Encuentro de Sanidad Agroecológica

3 - De iqda. a der. Armando Martinez, Junta de Andalucía; Francisco Belmonte de EcoEspaña y BioSabor; Ma. Dolores Raigón, Agroecología y UPV; Amparo Parrilla del MAPYA; Matilde Barón de la Estación del Zaidín en Granada y Jürgen Foeckin del Parlamento Europeo 

4 - Debate en la Terraza de Europa "La alimentación ecológica a examen", en la Corrala de Sangiago, Granada. De izquierda a derecha, Ana Molina, dietista, Biosabor; María Andrés del Mercado de San Agustín, y Mª Dolores Raigón, Agroecología y UPV.

 

Más información
III Encuentro de Sanidad Agroecológica

Seminario para fomentar la producción y el consumo de productos ecológicos