BIBLIOTECA HORTICULTURA

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El mundo bio suma opciones sin residuos a la poscosecha

El mundo bio suma opciones sin residuos a la poscosechaEl mundo bio suma opciones sin residuos a la poscosechaEl mundo bio suma opciones sin residuos a la poscosechaEl mundo bio suma opciones sin residuos a la poscosecha

Alicia Namesny, info@poscosecha.com

La preocupación por llegar al consumidor con productos libres de residuos ha dado lugar a una rica gama de opciones de aplicación en campo, con cambios fundamentales en los medios utilizados en sanidad vegetal y fertilización. La misma inquietud ha llevado al uso, en poscosecha, de productos químicos de bajo riesgo basados en sales, oxidantes, ácidos de origen orgánico, … En los últimos años empiezan a materializarse a nivel comercial, opciones basadas en microorganismos vivos o derivados de ellos; con más profusión de aplicación en campo, y también, más tímidamente, para uso en almacén.


El cuestionamiento al uso de productos de síntesis en el mundo agrícola para los tratamientos fitosanitarios y la fertilización ha generado el interés y desarrollo de un grupo de sustancias y medios de lucha alternativos que se ordenan básicamente en cuatro grupos.

El tratamiento de la sanidad vegetal por medios alternativos ha dado lugar a las herramientas de biocontrol, que abarcan:

Macroorganimos, son enemigos naturales como especies de insectos, ácaros y nematodos que controlan las poblaciones de plagas a través de la depredación o el parasitismo.

Microorganismos, incluidos, entre otros, bacterias, hongos, protozoos, virus, viroides, micoplasmas, y pueden incluir microorganismos completos, células vivas y muertas, cualquier metabolito microbiano asociado, materiales de fermentación y fragmentos de células.

Semioquímicos o mediadores químicos, son sustancias emitidas por plantas, animales y otros organismos que se utilizan para la comunicación intraespecífica y/o entre especies y tienen un modo de acción específico y no tóxico.

Las sustancias naturales consisten en uno o más componentes que se originan en la naturaleza, incluidos, entre otros: plantas, algas/microalgas, animales, minerales, bacterias, hongos, péptidos, protozoos, virus, viroides y micoplasmas. Pueden provenir de la naturaleza o ser idénticos a la naturaleza si se sintetizan. Esta definición excluye los semioquímicos y microbianos.

Las definiciones anteriores son las que da IBMA, International Biocontrol Manufacturers Association, la asociación que agrupa, desde el inicio del interés por este tema, a las empresas fabricantes de agentes de biocontrol.

En cuanto a la fertilización, la sustitución de los fertilizantes de síntesis ha significado pasar a los agronutrientes y a los bioestimulantes.

AEFA, la Asociación Española de Fabricantes de Agronutrientes, que agrupa a los fabricantes de ambos tipos de sustancias, define a los agronutrientes como abonos NPK, los correctores de carencias, las enmiendas húmicas, enmiendas orgánicas, aminoácidos y las combinaciones de todos éstos con uno o varios elementos secundarios y microelementos quelatados o no, en sus distintas formulaciones sólidas o líquidas, de aplicación foliar, sobre el terreno o para su disolución en el agua de riego.

Los bioestimulantes son sustancias de orígenes variados, sin residuos y seguros, que actúan sobre la fisiología de la planta de diferentes formas y por diferentes vías para mejorar el vigor del cultivo, el rendimiento y calidad de la cosecha.
 

Opciones sin residuos en poscosecha
La preocupación por la salud de las personas y la sostenibilidad del medio ambiente que llevó al cambio de los productos que se utilizaban para fertilizar y para realizar los tratamientos fitosanitarios afectó también las prácticas poscosecha. Los fungicidas de síntesis que se utilizaban en los almacenes para prolongar la vida de frutas y hortalizas se enfrentaron a crecientes restricciones legales y, en la práctica, a una drástica disminución de los fungicidas disponibles para uso en poscosecha.

La respuesta de la industria fue en este caso fue el desarrollo de métodos de control alternativo a los fungicidas convencionales, agrupados en la estrategia CINCEP, control integrado no contaminante de enfermedades de poscosecha (Palou, L. 2019).

Las estrategias CINCEP abarcan los siguientes métodos usados solos o, más frecuentemente, de forma combinada:
1 – Métodos de control físico (tratamientos con calor, irradiaciones, atmósferas ionizadas)
2 – Métodos de control químico de bajo riesgo (sustancias naturales, aditivos alimentarios y sustancias GRAS, sustancias inductoras de resistencia, recubrimientos comestibles antifúngicos)
3 – Métodos de control biológicos.

En la actualidad, son los métodos del grupo dos los que están más implantados y todas las empresas proveedoras de fungicidas y ceras de uso en poscosecha ofrecen opciones, generalmente del tipo aditivos alimentarios (tienen número E y provienen de la legislación UE), o sustancias GRAS, una definición que utiliza la legislación de USA, referida a sustancias Generalmente reconocidas como seguras, entre las que se encuentran sales. Estas sustancias pueden aplicarse también como recubrimiento con propiedades antifúngicas directas o indirectas (en este caso, aumentando la resistencia del fruto). Los aceites esenciales se han investigado extensivamente por sus propiedades antifúngicas, pero al alteración de las propiedades organolépticas debido a su sabor o aroma limitan su uso en la práctica.

En relación a los métodos de control biológico existen numerosos trabajos en que se constata la capacidad de controlar hongos causantes de podredumbres por parte de otros microorganimos. En la ETSIA de la Universidad de Lleida cuentan con una experiencia de décadas en una cepa de la bacteria Pantoea agglomerans y en la levadura Candida sake, con resultados positivos. Sin embargo, desde las dificultades de formulación en un producto comercial, así como las legales, impiden el uso de estos productos en la práctica.

Es un común denominador en los foros vinculados a los agentes biológicos de control, como ha sido el recientemente realizado en Valencia BioAg World (abril 2022) el llamar la atención sobre la dificultad que conlleva obtener autorización para el uso de microorganismos. La legislación está creada pensando en compuestos químicos, inicialmente de síntesis y extendida más recientemente a compuestos de origen natural. Las dificultades de un registro se multiplican cuando se trata de microorganimos, que se convierte en una labor de muchos años y cumplimiento de numerosos requisitos –muchos cuestionados por provenir de la orientación “compuesto químico” y otros seguramente pertinentes en evitación de problemas ecológicos-.


Soluciones poscosecha Agrauxine, Decco y Koppert
En la práctica, el registro de un producto pasado en microorganismos para control de enfermedades poscosecha es un proceso que pocas empresas pueden abordar. Hugo Bony, vicepresidente de IBMA Francia y director general de Agrauxine, explica, durante una visita realizada a esta última empresa durante la feria SIVAL (marzo 2022) las prioridades de la Asociación en ese país, entre las cuales la simplificación de la legislación es una de ellas.

Sin embargo, algo está cambiando en la poscosecha y a los pocos productos existentes en el mundo basados en microorganismos (uno utilizado en Estados Unidos y otro en Israel), se han sumado recientemente dos.

Agraguxine es una empresa de propiedad privada, la familia Lesafre, que en la actualidad produce en 50 países. Su origen se encuentra en la levadura del pan, con cuya producción empezó el negocio hace más de 100 años. La compra de la empresa Agrauxine significó introducirse en los campos de los productos para el biocontrol, la bioestimulación y la bionutrición. Desde hace años son productores del hongo Trichoderma (T. atroviride I-1237), utilizado contra enfermedades del suelo; y desde más recientemente existe una formulación basada en esta misma cepa para controlar enfermedades de la madera en viña.

Romeo es una solución de biocontrol de uso preventivo basada en las paredes celulares de una levadura que protege de mildiu, oidio y Botrytis en viña y hortalizas. Julietta, también de aplicación en campo, está basado en levaduras Saccharomyces cerevisiae vivas que controlan Botrytis y Monilia al ser capaces de colonizar el medio antes que los dos hongos. Está registrado para varias especies, incluyendo fruta de hueso.

Nexy, el producto de aplicación en poscosecha, significa finalmente poder sacar partido de las propiedades de la levadura Candida en poscosecha. Nexy se basa en una cepa de Candida oleophila y al igual que otros productos de origen biológico, no deja residuos.

La política de la Agrauxine es trabajar con socios especializados en cada sector y en este caso el elegido es Decco, parte del grupo UPL, quien comercializa el producto entre sus clientes poscosecha. Nexy está autorizado en España para controlar enfermedades de poscosecha de cítricos, manzanas y peras.

Suleyman Altintas, NPP Business Head para el sur de Europa de UPL, intervino en BioAg World explicando la visión de la multinacional. La estrategia Pronutiva®, que abarca los principales cultivos,  combina soluciones convencionales de protección de cultivos, herramientas de biocontrol de plagas, enfermedades y control de malas hierbas, y biosoluciones para la adecuada fisioactivación y nutrición de diferentes especies.

Otra empresa que ya tiene un fungicida basado en un microorganismo es Koppert, pionera en el uso de insectos en polenización y control de plagas. Noli es el producto de la cooperación con la empresa israelí proveedora de materia prima Lidorr Elements. Es un biofungicida basado en la levadura Metschnikowia fructicola NRRL Y-27328, aún no registrado en España pero si en otro países de Europa. De aplicación en campo, puede utilizarse hasta las etapas finales del cultivo pues no deja residuos, es eficaz contra Botrytis en uvas y frutos rojos como fresas y arándanos, y Monilia en fruta de hueso.

Trayectoria y expectativas boyantes para las soluciones bio
La trayectoria de Agrauxine en los últimos años puede tomarse como prototipo de lo que ocurre en el sector “bio”; en 2016 vendían sus soluciones en 4 países. Actualmente lo hacen en más de 40. También quedó claro en muchas de las ponencias de BioAg World, así como por el éxito de participación en el evento –esta fue la segunda edición y primera en formato presencial-, un éxito de participación.

La gráfica que mostró Julia Emanuela, de Crop Life Brazil (3ª. Imagen), con las previsiones de crecimiento del sector bio en su país, es claramente optimista. De un mercado con un valor menor al medio millón de dólares en 2020 se estima que en 2030 estará cerca de los 3.500 millones.


Referencia
Palou, Lluis. Patología poscosecha de los frutos cítricos. Cap. 2.1.2., en Tecnología Poscosecha - Cítricos y cultivos emergentes en la Comunidad Valenciana Julio, 2019 © SPE3, s.l., Valencia, España Editores: © Claudia Conesa Domínguez; Salvador López Galarza; Pere Papasseit i Totosaus y Alicia Namesny Vallespir

Imágenes
1 - Hugo Bony, vicepresidente de IBMA Francia y director general de Agrauxine, explica los objetivos de la Asociación en Francia: apoyar la investigación, simplificar la reglamentación, ofrecer soluciones y promover el biocontrol a nivel europeo

2 – Nexy, fungicida de uso poscosecha, sin residuos, para cítricos, manzanas y peras

3 – Crecimiento estimado del sector bio en Brasil

4 - Nutrida concurrencia en BioAg World