El sector de la poscosecha, un eslabón clave
Janssen PMP mirando al futuro
Geoffroy de Chabot-Tramecourt
gdchabot@its.jnj.com
Sales & Marketing Manager Food Chain Management
Según datos del USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos de América), el volumen del tráfico mundial de frutas y verduras ha pasado de los 3.4 billones de dólares en 1961 a casi los 70 billones en el 2001 continuando con una tendencia al alza.
Qué ha motiva este incremento? Podemos observar que cada vez consumimos más, y a lo largo de todo el año, frutas frescas tales como plátanos, cítricos o frutas de pepita. Por otro lado, la diversidad de frutas disponibles en el mercado también ha aumentado. O es que hace veinte años, encontrábamos tales cantidades de lichis, mangos o incluso piñas en nuestros supermercados?
Con objeto de responder a esta creciente demanda, los distintos gremios del sector han tenido que adaptarse, invertir y trabajar con ahínco para poder ofrecer al consumidor frutas de alta calidad, productos y preparados siguiendo practicas respetuosas con el medio ambiente y de acuerdo a las expectativas del cliente final. La legislación se ha adaptado igualmente para poder contemplar de manera rigurosa el conjunto de prácticas que intervienen en la cadena de comercialización. Y, dentro de esta cadena, un sector que se ha adaptado particularmente es el de la poscosecha.
Los empacadores, con el soporte técnico de las empresas de servicio, juegan un papel clave en la comercialización. Éstas se ocupan de preparar la fruta para que esté lista antes de pasar a las redes de distribución. A ellas corresponde cubrir cada día los déficits del mercado con el espíritu de cumplir con un solo objetivo: la calidad.
Mirando al futuro, que podemos esperar en cuanto al uso de productos de protección de plantas en poscosecha? La utilización de tales productos en poscosecha es interesante por dos razones: su buen perfil medioambiental y su eficiencia satisfactoria y específica sobre las enfermedades indeseables de las frutas. Por lo tanto, en el marco del desarrollo del consumo de frutas a nivel mundial, el uso razonable de estos productos resulta necesario e imprescindible.
Importante es recordar que las dosis actualmente aplicadas de estos productos son extremadamente bajas, pues los activos se han seleccionado especialmente para luchar contra enfermedades especificas de las frutas. En este sentido, disminuir las dosis o limitar el número de principios activos, no generaría mas que efectos secundarios no deseados. Podríamos por ejemplo citar la aparición de problemas de resistencia de ciertas enfermedades a los principios activos, o un muy posible descenso en la eficacia con las consecuentes perdidas en mercancía. En principio, la utilización de un producto fitosanitario se podría comparar con el uso de antibióticos en medicina. Nuestros médicos nos indican la dosis a tomar y no seguir la prescripción nos expone a una ineficacia del tratamiento.
Durante ya mucho tiempo, tanto los empacadores de frutas y empresas de servicio, como las que comercializan productos fitosanitarios tales y como Janssen PMP, trabajan sin descanso para optimizar la calidad de estos productos fitosanitarios y su aplicación. Un ejemplo del resultado de este esfuerzo continuo es Philabuster, aplicable en post-cosecha en cítricos y peras.
El sector de la poscosecha ha superado ya un gran número de retos satisfactoriamente. Nuevos retos son de esperar y es nuestra misión seguir superándolos.
