BIBLIOTECA HORTICULTURA

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Cómo leer las etiquetas nutricionales de los alimentos

Cómo leer las etiquetas nutricionales de los alimentos

A finales del año 2014 entró en vigor el Reglamento Europeo 1169/2011: Normativas del Etiquetado de Alimentos, cuya función es regular la información expuesta en el packaging de los productos alimentarios al consumidor. Un año después, un estudio concluyó que los españoles no perciben los cambios del etiquetado.

Consecuentemente, deberá mejorarse la legibilidad de la información nutricional del etiquetado de alimentos, a partir de diciembre de 2016 y según dicta una modificación del Reglamento 1169/2011. Los consultores de ACTUALIA, especializados en seguridad alimentaria, ofrecemos asesoramiento para adaptarse a los cambios exigidos por el Reglamento Europeo y así cumplir con la norma del etiquetado de alimentos.

Sin embargo, y a pesar de la legislación, todavía persisten ciertos aspectos de la información nutricional que no están bien especificados en el etiquetado: origen, método de producción o determinados ingredientes. Desde ACTUALIA, consultores expertos en seguridad alimentaria, ofrecemos consejos para desmantelar a aquellos que no son del todo francos con los consumidores finales.


Origen de los alimentos envasados
Cada vez son más los consumidores que buscan la calidad alimentaria en el producto local y de temporada. La industria alimentaria, consciente de ello, intenta disimular la información ofrecida acerca de su origen, omitiéndolo directamente o cambiándole la denominación. Pero puedes identificar el fraude con las siguientes recomendaciones:
- Pescado: Los productos con la mención “FAO” y un código suelen proceder de un mar lejano, ya que los más próximos se indican como “Atlántico”, “Mediterráneo” o “procedencia local”.
- Carne: Esta categoría está más controlada. No obstante, hay lugar a equívoco cuando el origen de la producción no coincide con el envasado. Cuando no se muestra claramente la procedencia, suele ser de un lugar lejano.


Saber qué partes o subproductos ingerimos
Es importante ir al detalle. No es suficiente el aporte “vegetal”, “con ternera”, “cereales”, “maíz” o “centeno”, por ejemplo, ya que no es suficiente información, pues puede contener simplemente trazas o incluso derivados refinados del ingrediente indicado.

Composición del aceite
El aceite era uno de los ingredientes con más lagunas legales, facilitando el falseo de su composición. La mención de “aceite vegetal” no especificaba la especie concreta, por lo que el consumidor desconocía qué aceite está tomando. Por el contrario, en el caso de contener aceite de oliva o girasol, siendo éstos bien considerados en España, estaba claramente indicado. Actualmente está prohibida la mención genérica de “aceite vegetal”, hay que concretar.

Ahora pasa algo parecido con los aceites que se siguen usando. Si el producto se autodenomina “con aceite de oliva”, seguramente no será virgen extra, al igual que un aceite de girasol no será “alto oleico” si indica simplemente “de girasol”. Recordemos la segunda premisa: la categoría nunca será mejor de lo que se indica.


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